Simon Berhane
Adís Abeba, 5 abr (EFE).- Miles de cristianos ortodoxos en Etiopía se congregaron en la Iglesia Bole Medhanialem, en Adís Abeba, para celebrar con oraciones y una ceremonia el Domingo de Ramos, cuya fecha difiere de la católica por el uso del calendario juliano, mientras anhelan la paz en este país de África oriental.
Esta festividad, que marca el inicio de la Semana Santa ortodoxa con la entrada de Jesucristo en Jerusalén montado en un burro, fue celebrada con una procesión en la que los fieles vestidos de forma tradicional caminaron mientras portaban hojas de palma, ramas y otras plantas para recrear la escena, aunque otras personas marchaban con túnicas blancas extendidas por niños.
“Llegué aquí a las 5:00 horas (2:00 GMT). Estoy muy feliz de ser parte de este evento como cristiana. Es realmente fenomenal”, declaró a EFE Banchiayehu Gizachew, de 29 años y residente de la capital etíope, vestida con ropa tradicional y cintas para la cabeza hechas de hojas de palma.
Megabi Hadis Alemayehu, un destacado predicador de la Iglesia Ortodoxa Etíope Tewahedo, dirigió la ceremonia y resaltó la importancia religiosa del Domingo de Ramos.
“Este es el día en que Jesucristo reveló su verdadera identidad como un humilde rey que llegó montado en un burro para traer la salvación”, explicó a EFE.
La celebración también contó con la asistencia de muchas personas jóvenes y niños como Brook Ayele, de 12 años, quien llegó junto con su familia vestido con un traje tradicional blanco.
“He venido con mi familia. Puedo aprender mucho de él (Jesucristo). Por ejemplo, de su vida puedo aprender humildad”, dijo.
A pesar del ambiente festivo muchos etíopes expresaron un profundo anhelo de paz después de años de conflictos, que han provocado la pérdida de cientos de miles de vidas y el desplazamiento de millones.
Etiopía sigue enfrentando tensiones internas de base étnica, al mismo tiempo que crecen las posibilidades del conflicto con la vecina Eritrea por el acceso al mar Rojo, que Adís Abeba perdió en 1991 tras la independencia eritrea.
Kidane Hailessilassie, de 39 años, mecánico de Mekelle, en la región de Tigré (norte), asolada por la guerra entre 2020 y 2022, expresó su temor a que estalle otro conflicto regional entre el Gobierno, Eritrea y el Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), partido que gobernaba antaño la región.
“La guerra de dos años en Tigré fue devastadora, y ahora se avecina otra fase bélica. Cuando pienso en ello, no puedo dormir tranquilo; siempre le ruego a Dios”, expresó a EFE.
Además, la guerra en Oriente Medio y el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán han agravado las dificultades económicas de la población, lo que preocupa "a todos" en Etiopía, según afirmó Kassahun Belete, de 47 años, comerciante de la capital.
“La inestabilidad interna y el impacto de la guerra en Oriente Medio en mi país aún me preocupan. Es una preocupación para todos en Etiopía”, aseveró.
Haile Tilahun, un conductor de camión, afirmó que la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha afectado a Etiopía, país que importa más de la mitad de su combustible de Oriente Medio.
“La guerra nos ha afectado. En las últimas semanas, hemos visto largas colas en las gasolineras por la escasez de combustible, algo que se está volviendo habitual”, declaró.
Además, mostró su preocupación por el vertiginoso aumento de los precios de los productos básicos, tras lo que "pidió a Dios" poner fin a estos problemas. EFE
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