Ciudad de Panamá, 1 jun (EFE).- La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (IFRC) instó este lunes a los países latinoamericanos expuestos a ciclones tropicales a mantenerse preparados, porque una temporada prevista con menos huracanes en el Atlántico frente a una actividad alta en el Pacífico no significa un menor riesgo.
“Lo repetiremos una y otra vez: una tormenta basta para destruir comunidades, colapsar servicios públicos y desplazar y poner en peligro a cientos de miles de personas", señaló el director regional adjunto de la IFRC para las Américas, Cristian Torres.
Así alertó que "los pronósticos son críticos" para actuar "antes de que los desastres sucedan, pero además de saber cuántas tormentas habrá, es indispensable reducir la vulnerabilidad de las personas, ampliar la cobertura de los sistemas de alerta temprana, y desarrollar, financiar y probar protocolos interinstitucionales que las protejan de las múltiples amenazas a las que están expuestas".
La temporada de huracanes comenzó este lunes con previsiones optimistas en el Atlántico, pues los expertos prevén una actividad inferior al promedio, lo que contrasta con lo previsto para el Pacífico a causa de 'El niño' con un mayor número de ciclones, según la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés) de Estados Unidos.
Según las estimaciones, mientras que la región Atlántica recibiría hasta 6 huracanes y 14 tormentas con nombre en el Pacífico pueden surgir entre 15 y 22 tormentas, de 9 a 14 huracanes en su parte oriental y entre 5 y 13 ciclones tropicales en la región central, desde hoy hasta el 30 de noviembre, cuando concluya la temporada ciclónica.
Ante ello, la IFRC informó que ya tiene almacenada en Panamá, República Dominicana y otros puntos en la región "suficiente ayuda humanitaria" para asistir de forma inmediata hasta 60.000 afectados por una emergencia de gran magnitud.
Las provisiones incluyen paquetes de higiene y de cocina, mosquiteros, lonas, herramientas de limpieza y construcción, además de lámparas solares, plantas potabilizadoras e insumos para la purificación de agua, entre otros, según la información de la organización.
“El preposicionamiento de ayuda humanitaria, los simulacros y los protocolos de acción anticipatoria permiten proteger vidas, reducir pérdidas económicas y acelerar la recuperación tras el desastre”, explicó el director regional de la IFRC.
Pero, advirtió, "las normas también pueden salvar vidas y construir resiliencia comunitaria, por eso hacemos un llamado a todos los países de la región a impulsar el tratado internacional para la protección de las personas en situaciones de desastre, que se encuentra en consulta en las Naciones Unidas".EFE
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