La presidenta de la Confederación de Trabajadores del Cobre, Ana Lamas, abordó los últimos acontecimientos que enfrentan los trabajadores de la mina El Teniente, también criticó la agenda laboral del gobierno y la posibilidad de privatizar Codelco.
Daniela Pizarro Amaya. Periodista. “El Siglo”. 10/08/2026. En entrevista con ElSiglo.cl, la presidenta de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), Ana Lamas, abordó el complejo escenario laboral que enfrentan las y los trabajadores del subcontrato en la Mina El Teniente con la suspensión del proyecto Andes Norte, tras el accidente acontecido hace un año. También, criticó la propuesta de privatizar Codelco y comentó que el desafío es aún mayor para el país, con la industrialización y cadena de valor como foco.
Después del accidente en El Teniente se anunció la suspensión del proyecto Andes Norte ¿Cuál es la principal consecuencia en materia laboral y cómo se ha estado trabajando respecto de la prevención y seguridad?
Lo primero que debemos decir es que detrás de la suspensión de un proyecto hay miles de trabajadores y familias que necesitan certezas. Por eso nuestra primera preocupación es que las decisiones que se adopten tengan como centro la vida y la seguridad de los trabajadores, pero también su futuro laboral. Para nosotros hay algo que debe ser intransable: ningún trabajador puede pagar con su vida la necesidad de producir más rápido o reducir costos.
La tragedia de El Teniente nos obliga a mirar la seguridad de manera mucho más profunda. No basta con reaccionar después de un accidente; tenemos que construir una verdadera cultura preventiva, con participación efectiva de los trabajadores y sus organizaciones. La CTC lleva décadas planteando que la seguridad debe ser una política de Estado. Hemos luchado por la ratificación del Convenio 176 de la OIT y durante un año participamos en un trabajo tripartito para construir una Política Nacional de Seguridad Minera, que realizamos a través de la Coordinadora de Trabajadores de la Minería (CTMIN). Creemos que ese esfuerzo debe continuar y transformarse en decisiones concretas.
Y hay algo que queremos destacar: seguridad y trabajo no son conceptos contrapuestos. Podemos y debemos producir de manera segura. La minería necesita trabajadores vivos, sanos, con derechos y con futuro. Respecto de Andes Norte, esperamos que exista un proceso responsable, con diálogo y con alternativas de continuidad laboral, reubicación, capacitación y reconversión cuando sean necesarias. Una transición justa significa que el trabajador no sea quien pague las consecuencias de las decisiones productivas.
¿La empresa ha entregado alternativas para esos miles de trabajadores o existe diálogo?
Creemos que justamente ahí tenemos un desafío pendiente. Cuando hablamos de miles de trabajadores, hablamos de personas, familias y comunidades que han construido sus proyectos de vida alrededor de la minería. Por eso las soluciones no pueden diseñarse solamente desde una oficina o desde una lógica administrativa. Necesitamos diálogo social. Y queremos ser muy claros: la CTC está disponible para conversar y construir soluciones. Nuestra responsabilidad sindical no es solamente denunciar; también es proponer y buscar caminos que permitan proteger el empleo y avanzar en mejores condiciones laborales.
Esto también nos lleva a discutir un problema histórico: el subcontrato. Nosotros creemos que el subcontrato no puede seguir utilizándose como una herramienta para precarizar el empleo. Hay trabajadores que desarrollan funciones permanentes y esenciales y, sin embargo, tienen menos estabilidad y muchas veces menores condiciones que otros trabajadores que realizan labores similares. Nuestra mirada histórica ha sido avanzar hacia un trabajo digno, estable y con derechos. Pero sabemos que las transformaciones no se producen de un día para otro. Por eso queremos construirlas con diálogo, organización y propuestas concretas.
En el último tiempo se abrió un debate sobre la posibilidad de privatizar Codelco ¿Cómo ven esa posibilidad?
Para nosotros esta discusión es mucho más profunda que la propiedad de una empresa. Estamos hablando de soberanía y del proyecto de país que queremos construir. Codelco pertenece a todos los chilenos y ha sido durante décadas una fuente fundamental de recursos para el desarrollo del país. Por eso nuestra posición es clara: Codelco debe seguir siendo 100% estatal y debemos fortalecerlo. Pero defender Codelco no significa defender que todo siga igual. Al contrario. Queremos un Codelco más fuerte, más eficiente, con inversión, innovación y capacidad para agregar valor a nuestros recursos. Chile tiene una enorme riqueza. Tenemos cobre, litio, energía y capacidades humanas. La pregunta que debemos hacernos como sociedad es cómo hacemos que esa riqueza genere más desarrollo, mejores empleos y mejores condiciones de vida para las futuras generaciones. Nosotros creemos que Chile debe avanzar desde la exportación de materias primas hacia la industrialización y la generación de valor. No queremos solamente extraer riqueza de nuestro territorio; queremos que esa riqueza ayude a construir país.
Hay una propuesta que promete entregar dos millones de pesos a cada chileno. ¿Qué se arriesga si el Estado deja el control de Codelco?
Creemos que debemos mirar este debate con responsabilidad y no solamente desde la emoción de recibir un beneficio inmediato. En el escenario de las necesidades cada vez más apremiantes del pueblo, tras la oferta de dos millones de pesos hay una velada y oportunista intención de comprar conciencias. Dos millones de pesos pueden parecer una solución atractiva para una familia que enfrenta dificultades, pero debemos preguntarnos qué ocurre después. El cobre seguirá estando ahí. Seguirá generando riqueza durante décadas. Por eso la pregunta estratégica es: ¿Quién controlará esa riqueza y para qué se utilizará? Un beneficio puntual puede entregarse una vez. El cobre puede generar recursos para Chile durante generaciones. Nosotros no queremos enfrentar esta discusión desde el miedo. Queremos enfrentarla desde la conciencia y la esperanza. Porque creemos que Chile puede hacer mucho más con sus recursos. Podemos tener minería, pero también industria; podemos exportar cobre, pero también desarrollar tecnología; podemos producir litio, pero también generar conocimiento y valor agregado. Nuestra riqueza no debe ser solamente una oportunidad de negocio para algunos. Tiene que ser una oportunidad de desarrollo para todos y todas, que signifique mejor calidad de vida. Por otra parte, no podemos olvidar que desde la dictadura para acá se viene operando un proceso de desnacionalización que ha relegado a Codelco a una participación de menos del 30% de la producción de cobre en Chile. Es decir, un 70% ya está controlado por la empresa privada, mayoritariamente extranjera. Privatizar Codelco hoy día sería la culminación de ese proceso, el golpe final y la muerte definitiva de la histórica nacionalización que logró el gobierno del Presidente Allende el 11 de julio de 1971.
Desde la CTC están exigiendo la actualización del Acuerdo Marco ¿Cómo van esas gestiones?
El Acuerdo Marco es parte de una historia de organización y lucha de los trabajadores contratistas. No nació de una concesión empresarial; nació de la capacidad de los trabajadores de organizarse y poner sus demandas sobre la mesa. Desde diciembre de 2025 hemos planteado la necesidad de retomar el diálogo y actualizar este instrumento. Hoy la realidad laboral de la minería es distinta y necesitamos que el Acuerdo Marco responda a esa realidad. Pero también queremos ser estratégicos. Nuestro objetivo no es solamente sentarnos a discutir un documento; queremos construir mejores relaciones laborales para el futuro de la minería. Queremos avanzar en seguridad, estabilidad, mejores condiciones laborales, formación y reconocimiento de los trabajadores contratistas. Y queremos discutir seriamente el modelo de subcontratación. Nuestra aspiración histórica es terminar con la precarización y avanzar hacia relaciones laborales donde no existan trabajadores de primera y segunda categoría. Eso requiere organización sindical, pero también voluntad de diálogo de las empresas y del Estado.
En términos generales ¿Cuál es su opinión respecto del Gobierno en materia laboral?
Nuestra evaluación es crítica: a esta altura ya no cabe duda que el foco de las políticas del gobierno no está puesto en la clase trabajadora, sino en el gran empresariado, o en los súper ricos, por decirlo de manera más gráfica y clara. Pero también queremos ser responsables y constructivos. No creemos que el movimiento sindical deba limitarse a decir qué está mal. Tenemos que ser capaces de decir qué país queremos y cómo podemos construirlo. Chile necesita crecimiento, pero ese crecimiento debe traducirse en bienestar. Necesitamos inversión, pero también empleos dignos. Necesitamos productividad, pero con seguridad. Necesitamos desarrollo, pero con derechos. Y no creemos que para crecer sea necesario precarizar. Nuestra historia demuestra que los derechos laborales no fueron regalos: fueron conquistados por trabajadores que se organizaron y lucharon. Y esos derechos deben ser defendidos y también ampliados. Por eso miramos con preocupación cualquier propuesta que pueda significar retrocesos laborales, incluida una mega reforma que termine debilitando la protección de los trabajadores. Pero nuestra mirada no es una mirada de desesperanza.
Nosotros creemos profundamente en Chile y en la capacidad de sus trabajadores. Creemos que podemos construir una minería más segura, con mejores empleos y mayor participación de los trabajadores. Creemos que podemos recuperar soberanía sobre nuestros recursos naturales. Creemos que el cobre y el litio pueden ser motores de industrialización, conocimiento y desarrollo. Y creemos que el movimiento sindical tiene que ser protagonista de esa discusión. La CTC tiene una historia, pero también tiene futuro. Por eso nuestra invitación no es solamente a resistir, es a organizarnos, a dialogar, a construir unidad y a disputar democráticamente el país que queremos. Porque tenemos una convicción profunda: Chile es un país rico. Lo que tenemos que lograr es que esa riqueza se transforme en bienestar, dignidad y oportunidades para todos y todas. Y para eso necesitamos trabajadores organizados, sindicatos fuertes y una sociedad consciente de que el futuro no está escrito: el futuro también se construye desde la organización, la unidad, la lucha y la esperanza.
La entrada CTC: “La riqueza de Chile debe estar al servicio del país y quienes la producen deben tener trabajo digno, seguridad y futuro” se publicó primero en El Siglo.
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