
Las autoridades cubanas han tachado este jueves a la "vil" inclusión del presidente de la isla, Miguel Díaz-Canel, en la lista de personas sancionadas por Estados Unidos como una prueba del "plan intervencionista estadounidense" de presentar a Cuba como una "amenaza a la seguridad nacional" del país norteamericano.
"La vil inclusión del presidente, parte de su familia, además de instituciones, organizaciones de la sociedad civil y empresas cubanas en una lista ilegítima y unilateral del Gobierno de Estados Unidos, es la última muestra del plan intervencionista estadounidense de presentar a Cuba como una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos", ha asegurado el ministro cubano de Asuntos Exteriores, Bruno Rodríguez, en un mensaje publicado en redes sociales.
A renglón seguido, el diplomático ha defendido que "cada acción" de Washington destinada a "construir un escenario de conflicto entre los dos países estará destinada al fracaso". También que "cada amenaza" contra la "independencia" y "soberanía" de La Habana tendrá como respuesta "más unidad y determinación" del pueblo cubano.
Las palabras del responsable de la cartera de Exteriores caribeña llegan poco después de que el Tesoro de Estados Unidos haya anunciado la inclusión en su lista de sancionados a Díaz-Canel; a la primera dama y segunda esposa del mandatario cubano, Lis Cuesta Pedraza; al hijo de esta e hijastro del presidente isleño, Manuel Anido Cuesta, y al único hijo de Raúl Castro, Alejandro Castro.
A su vez, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos ha emitido idénticas medidas contra cinco entidades cubanas: el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, los Comités de Defensa de la Revolución, la agencia de viajes Amistur Cuba SA, el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y la minera La Victoria.
Anunciadas las nuevas sanciones, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha advertido que la Administración del inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, "ya no tolerará" que "regímenes marxistas radicales" traten de "amenazar la seguridad nacional" del país norteamericano y "lleven a cabo operaciones de influencia para exportar su 'revolución' venenosa y perversa" a Estados Unidos y "al resto del mundo".
"Durante décadas, Cuba ha sido la capital mundial del terrorismo de extrema izquierda. El régimen de La Habana ha reclutado, entrenado y respaldado a movimientos marxistas y tercermundistas violentos en todo nuestro hemisferio y más allá. Hoy, estamos actuando contra la red que permite y financia las operaciones subversivas y radicales de Cuba", ha aseverado Rubio en un mensaje en redes sociales.
Desde comienzos de año, Estados Unidos ha recrudecido sus presiones contra la isla a través de un bloqueo de facto sobre el combustible, algo a lo que el propio Díaz-Canel se ha referido como un "castigo colectivo" que equivale, a su juicio, a un "acto de genocidio".
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