SEÑOR DIRECTOR:
En su carta, los presidentes de la Tercera y Última Sección del río Mapocho reconocen la escasez de agua, pero responsabilizan erradamente a Aguas Andinas de impulsar el reúso y no de aumentar la disponibilidad. Las soluciones estructurales propuestas —embalses o desalación— son de largo plazo, requieren una política de Estado y no resuelven la urgencia inmediata.
La realidad es otra: la cuenca del Mapocho está agotada y depende de aportes permanentes del Maipo, mes a mes, sostenidos por regantes que restringen su propio riego en favor del abastecimiento de Santiago. Estos volúmenes se entregan bajo acuerdos de restitución hoy en desarrollo. Desconocerlos no contribuye a la solución.
El problema no es la sanitaria, sino la escasez.
Rafael Ossandón Irarrázabal
Pdte., Asociación de Canalistas de Pirque
Director, Junta de Vigilancia Primera Sección Río Maipo
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