Granada, 22 mar (EFE).- Daniel Rodríguez, entrenador del Jaén Paraíso Interior que este domingo conquistó su cuarta Copa de España de fútbol sala tras derrotar al Barça, consideró que fue "una final de detalles, de muchísima igualdad, donde nadie quería cometer el mínimo error” y que terminó ganando un grupo que cree hasta el final, "pase lo que pase".
El partido fue un ejercicio de resistencia y control: 0-0 en el tiempo reglamentario, pocas concesiones y un respeto táctico absoluto entre ambos equipos. La tanda de penaltis terminó siendo decisiva, con el protagonismo del portero brasileño Carlos Espindola, que detuvo dos lanzamientos clave.
Sin embargo, Rodríguez no dudó en destacar el trabajo colectivo: “Las tandas no son solo suerte, hay mucho trabajo detrás, mucha preparación y, sobre todo, confianza en los nuestros”.
El ambiente también fue un factor diferencial, con 5.000 aficionados teñidos de amarillo empujando sin descanso. El entrenador lo subrayó con claridad: “Sentíamos a nuestra gente en cada acción, esa energía nos ha dado un plus en los momentos más difíciles”.
Más allá del desenlace, Rodríguez puso el foco en la identidad del equipo durante todo el torneo: “Este título es fruto de la fe que hemos tenido desde el primer día y de la seriedad con la que hemos competido cada partido”. Una declaración que refleja una filosofía clara, donde el éxito no es casualidad, sino consecuencia de un proceso.
También quiso destacar la fortaleza mental de sus jugadores: “El equipo ha demostrado una madurez enorme, saber sufrir también es competir y hoy lo hemos hecho a la perfección”.
En definitiva, este cuarto título no solo amplía el legado de Daniel Rodríguez, sino que reafirma su modelo: “No se trata solo de ganar, sino de creer en lo que haces y mantener una línea durante todo el camino”, dijo. EFE
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