Santiago Aparicio
Redacción deportes, 4 jul (EFE).- Por primera vez en octavos, nueve años después de que como júnior lograra el título más importante, el triunfo en el All England Club, Alejandro Davidovich, superviviente del discreto papel español en Londres, afronta un nuevo desafío, el choque contra el cuarto jugador del mundo, el canadiense Felix Auger-Aliassime con los cuartos de final como objetivo.
Va a más el jugador malagueño que llegó a Londres hace una semana, con su primer título como profesional bajo el brazo, el logrado en Mallorca, también sobre hierba. Allí, en las islas, donde disfrutó de una de las semanas más buenas de su carrera, dejó enterrado la imagen de perdedor en la que muchos insistían después de no terminar de amarrar un título. Cinco finales y otras tantas derrotas. Alguna, especialmente dolorosa.
Cuatro disputó en 2025, en Delray Beach, derrotado por el serbio Miomir Kecmanovic, en Acapulco, por el checo Tomas Machac, en Washington, por el australiano Alex de Miñaur y en Basilea, tumbado por el brasileño Joao Fonseca. Todo arrancó un año antes cuando disfrutó de su mejor momento en 2024, en el Masters 1000 de Montecarlo que tuvo en la mano, donde ganó al serbio novak Djokovic y donde se estancó ante la mejor versión del griego Stefanos Tsitsipas.
Cada vez que se ha caído se ha levantado Davidovich, ahora vigésimo tercer jugador del mundo que llegó a ser top quince. Pasó semanas duras meses atrás por culpa de una lesión abdominal que le dejaron sin jugar parte de la temporada de tierra. Volvió en Madrid, en el Masters 1000 y ahora disfruta de su mejor momento.
Dio un paso al frente con su nuevo equipo, el que formó poco antes de que la hierba llegara a la temporada. Dejó a su entrenador, el argentino Mariano Puerta, y fue Pepo Clavet el que asumió las riendas técnicas del malagueño que empezó a ver la luz en Queens, con los cuartos de final, y después con el éxito en Mallorca.
No se ha parado aquí Davidovich, que está a un paso de igualar su mejor papel en un Grand Slam, los cuartos de final que alcanzó en Roland Garros en ese 2021. De entrada, está en octavos en Wimbledon, algo que no conocía tiempo atrás.
"Es la catedral del tenis y quiero disfrutar", dijo Davidovich, que no siente presión alguna por formar parte de la excepción española en el vigente Wimbledon. "Me da igual", dijo. Espera a Felix Auger-Aliassime, cuarto jugador del mundo y que disfruta su mejor curso.
"Con Felix hemos tenido muchas batallas y esta será otra. Es el cuarto o quinto del mundo y está en su mejor nivel ahora mismo. Intentaré lo mejor posible e ir a por el partido, pero va a ser una batalla", espera el jugador español que por el camino ha dejado, sin perder set alguno, al argentino Juan Manuel Cerúndolo y luego a dos húngaros, Fabian Marozsan y Marton Fucsovics.
Será el quinto cara a cara del canadiense con el español. La primera en hierba. Los tres primeros partidos los ganó Auger-Aliassime, pero la más reciente, en el Abierto de Australia de 2025, la única vez en un Grand Slam, el triunfo fue para Davidovich.
Aliassime tampoco ha perdido parcial alguno en su recorrido por Londres. Atrás dejó al kazajo Aleksandr Shevchenko, al croata Dino Prizmic y al estadounidense Michael Zheng. Los cuartos de final que consiguió en 2021 es su techo hasta ahora en Wimbledon. Está a un paso. Un poco más lejos, las semifinales del Abierto de Estados Unidos de 2021 y 2025, su mejor actuación en un Grand Slam. EFE
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