Durante dos décadas, el FBI persiguió sin éxito a Theodore Kaczynski, un brillante matemático que renunció a la academia para emprender una campaña de terror contra la sociedad tecnológica. Su captura no llegó por una pista policial ni por un error operativo, sino por una frase trivial repetida en un manifiesto que permitió a su propio hermano reconocerlo
completa toda los campos para contáctarnos