El Ciudadano
En julio de 2025 exploré por primera vez la cocina del restaurant DeCalle en Plaza Egaña. Una propuesta que funciona con un concepto de fake asian o falso asiático, por la adaptación que se hace de este tipo de gastronomía, vale decir, no es la receta literal, sino una interpretación del reconocido chef Benjamín Nast a la comida que se sirve y se encuentra en gran parte del continente oriental. Sobre todo, en las calles, ahí donde confluye un número importante de personas y donde los aromas atrapan de manera hipnotizante y se convierten en una opción válida para quienes gustan de sabores exóticos, picantes o platillos cargados de sabor.
Por Álvaro Bustos Barrera
Hace no más de dos semanas, se anunció tímidamente por redes sociales la apertura del segundo DeCalle y para conocer in situ la carta del nuevo local, ubicado en Pedro de Valdivia #55, al lado de la Galería del mismo nombre, concerté una entrevista con el creador de éste y otros proyectos gastronómicos como Demencia en Vitacura y DeCaleta en Monticello, quien contó a “Sabores Ciudadanos” lo que significa para él este desafío.

Tomé asiento en una de las mesitas dispuestas en la terraza y una señorita realizó una seña gestual para advertirme que en breve me atendería. El sol era bravo a esa hora y mientras esperaba el código QR para ver qué pedir, vi llegar en moto a Benjamín, quien luego de estacionar su vehículo de dos ruedas, estrechó mi mano con un saludo de bienvenida, advirtiéndome que enseguida nos sentaríamos a conversar.
“Llevamos menos de dos semanas abiertos y de a poco hemos ido adaptándonos al espacio, porque una cosa es imaginarte cómo va a funcionar una cocina y otra muy distinta es ocuparla y llevarla a la práctica a la hora del servicio. Ha sido como un parto, pero lo único que queríamos era subir la cortina y funcionar. La gente ha preguntado mucho en redes sociales sobre cuándo abriríamos esta nueva sucursal y eso nos tiene muy esperanzados, pero con cierta cautela de hacer las cosas de forma correcta”, comienza su relato el chef.

El ir y venir en este sector de Providencia es incesante al medio día. Cientos de personas caminan de un lado para otro buscando alternativas a la hora de almuerzo. Mientras en DeCalle, el equipo conformado por unas 10 personas contando cocina y servicio, ya tienen todo listo para iniciar una nueva jornada laboral y ofrecer al público sabrosas preparaciones con el sello del cocinero con estudios en la Escuela Culinaria Francesa ECOLE.
El nuevo local está al ciento por ciento en términos de operación para quienes transitan por la comuna y quienes gustan de sabores originales y algo picantes. La idea, según cuenta Nast, siempre fue tener la cocina y la campana a la vista. “Queremos que cuando la plancha y los fuegos estén prendidos sea una invitación a probar algo. Que la gente nos conozca sin miedo, que se acerquen a la barra y pidan de todo lo que hay en la carta”.
Sobre el éxito de la propuesta de cocina de falso asiático, el cocinero es enfático: “Cuando abrimos el DeCalle de Ñuñoa, no había casi nada parecido, nada que tuviese los sabores que estábamos ofreciendo y mucho menos la onda. Pero rápidamente nos fuimos transformando en un restaurant de barrio entretenido, incluso algo thrasher y eso nos puso en alerta de que el proyecto era bueno. Lo que sí teníamos claro, era que queríamos desmarcarnos del sushi”, confiesa.

Respecto a la carta y los nuevos sabores que tendrá el restaurante, se mantendrán muchos de los platos del local de Ñuñoa, pero se vienen varias primicias, como por ejemplo una lasaña de dumplings que promete sorprender en todo sentido, además de un yakitori de cerdo de albóndigas, unos pinchos de brócoli y tiraditos que aportarán frescura, verduras en masa tempura, entre otras exquisiteces que llegarán para quedarse en el corazón de Providencia.
Mientras conversamos con Benjamín, llega a nuestra mesa uno de los imperdibles: la palta frita apanada en panko con mayo cítrica y berros. Una preparación que podría resultar sencilla, no obstante, la delgada capa de fritura en combinación con la salsa y los berros, dan como final, una opción ideal para comenzar a explorar el resto de las alternativas.
Otro de los platillos que me sorprendió en esta visita, es el Dok Bok Ki, ñoquis de arroz con salsa dragón a base miso y carne de cerdo picante. Una adaptación de Nast que, por lo general se ofrece con pescado, sin embargo, acá la proteína es modificada para conseguir un mejor final. Un verdadero acierto en la oferta con un sabor potente y que invita a devorar el plato hasta no dejar ni una sola masa.
Pero hay más opciones que te recomiendo tener en cuenta y te invito a pedir. En los entrantes, destacan las Alitas Sweet Chilli o el Umami Bomb, una hamburguesa del quinto sabor con carne de vacuno, tare de tomate asado, sofrito de shitake, katsuobushi, cheddar, mayo de miso blanco y tocino. Mientras que en coctelería, existe una rica variedad para refrescarse, como el Shot de Sake, sprit DeCalle, Umeshu Tonic, Coctel DeSoju, Fake Sour, entre otros.

La conversación fluye sin prisa y sin importar el calor de un verano que se niega a morir, ni el bullicio de una capital como Santiago que no se detiene. Mucho menos las muestras de cariño que, a ratos, el cocinero y rostro de TV recibe de parte de algunas transeúntes que le piden una fotografía.
El nuevo “falso asiático” de DeCalle en Providencia no es una copia de su antecesor, muy por el contrario, es un complemento de una propuesta bien pensada, donde cada preparación parece construida como un guiño, una reinterpretación libre donde el wok convive con ingredientes locales sin pedir permiso. Hay platos que recuerdan a callejones húmedos de alguna ciudad lejana en Asia, pero terminan resolviéndose con una claridad casi doméstica en una ciudad que siempre se atreve a nuevas experiencias.
Evaluación: Excelente.

La entrada DeCalle Providencia: La nueva sucursal del Fake Asian que propone el chef Benjamín Nast se publicó primero en El Ciudadano.
completa toda los campos para contáctarnos