SEÑOR DIRECTOR:
SEÑOR DIRECTOR:
Chile no puede seguir postergando decisiones que inciden directamente en la vivienda, el empleo y la reactivación económica. La discusión sobre los cambios a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones debe resolverse con criterios técnicos y sentido de urgencia, no transformarse en otra batalla burocrática.
El sector construcción está prácticamente detenido, con efectos evidentes en inversión y empleo. Al mismo tiempo, la realidad demográfica cambió: los hogares son más pequeños y las familias necesitan viviendas bien ubicadas, cerca de transporte, servicios y oportunidades.
Modernizar las normas no significa construir sin control ni repetir errores urbanos. Significa actualizar reglas antiguas, respetando alturas, seguridad y calidad de vida, pero permitiendo proyectos donde hoy la regulación hace inviables nuevas viviendas.
El Ministerio de Vivienda y Urbanismo debe responder prontamente las observaciones y liderar este proceso. Hacienda puede empujar la reactivación, pero la conducción técnica corresponde al Minvu. Lo importante es que el Estado actúe coordinadamente y no paralice al país por indefiniciones internas.
Chile necesita crecimiento, empleo, inversión y más viviendas bien ubicadas. Aprobar estas normas con responsabilidad va precisamente en esa línea.
Luis Enrique Álamos
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