
Un tribunal de jurado ha declarado a A.E.M. culpable por unanimidad de matar y hacer desaparecer el cuerpo de un hombre de origen francés de 79 años de edad afincado en Vera (Almería) en su vivienda durante la noche del 23 agosto de 2023 aprovechando que estaban a solas para robarle.
En su veredicto, emitido a última hora de este pasado lunes, el tribunal de jurado dio por demostrados los hechos ante los delitos de homicidio, robo con violencia, delito de estafa continuado y uno más contra la integridad moral, al no haberse dado con el paradero del cadáver tras más de dos años y medio, por los que la Fiscalía y la acusación particular, ejercida por el letrado Manuel Barranco, piden 22 años de prisión.
Según han informado fuentes judiciales, los miembros del jurado presidido por el magistrado Luis Durbán señalaron que el acusado debía unos 2.000 euros a la víctima, por lo que entre las 20,30 y las 23,00 horas del día de los hechos acudió a su domicilio en un diseminado de Vera y "de una forma que no se ha podido determinar, pero consciente y voluntariamente" acabó con su vida.
Antes de abandonar el inmueble, se llevó algunos efectos, entre ellos dos terminales telefónicos valorados unos 150 euros y dinero, además del pasaporte, la carta de identidad francesa, unas gafas graduadas y dos tarjetas bancarias de la víctima, todo ello en una mochila del fallecido.
En esta línea, al día siguiente de los hechos acudió a una ferretería del municipio conde compró un pico, una pala y dos juegos de guantes de poliéster para, después, dirigirse de nuevo al domicilio de la víctima.
Así, el jurado estima que aprovechando que tenía un juego de llaves de la cancela y de la puerta de la vivienda del finado, entró en la vivienda a última hora de la tarde y cogió el cuerpo para hacerlo hizo desaparecer. Según los miembros del tribunal, el acusado enterró el cadáver en algún lugar donde "no ha podido ser localizado", ya que tampoco ha facilitado dato alguno de su ubicación.
Así, entre el 29 de agosto y el 7 de septiembre de 2023, el acusado hizo uso de una de las tarjetas bancarias que tenía en su poder para sacar dinero en diferentes cajeros de Vera, Cuevas del Almanzora, Pulpí, Los Gallardos y Garrucha, con extracciones de entre 100 y 600 euros, que ascendieron a 4.800 euros en total.
En este sentido, el jurado considera que se produjo un uso fraudulento de la tarjeta bancaria de la víctima por parte del acusado, quien durante la investigación fue captado por las cámaras de seguridad de las oficinas bancarias cada vez que acudía a un cajero con el rostro cubierto o disfrazado.
El jurado tuvo como elementos de convicción, fundamentalmente, el informe forense relativo a las pertenencias halladas en el entorno del acusado así como las declaraciones efectuadas los responsables de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de la Guardia Civil, así como el testimonio del propio acusado. El juicio ha quedado visto para sentencia.
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