SEÑOR DIRECTOR:
Ante el deterioro fiscal informado en las últimas semanas, el gobierno entrante deberá actuar con rapidez, rigor técnico y total transparencia para dimensionar correctamente los números dejados por la actual administración.
Lo primero: realizar una auditoría profunda -con participación del Consejo Fiscal Autónomo- que evalúe la calidad de las proyecciones de ingresos estructurales, los ajustes cíclicos, el carácter transitorio o permanente del déficit y la trayectoria de deuda. El foco no debería estar solo en el déficit anual, sino que en la “sostenibilidad intertemporal”, que permite mantener el gasto, ingresos y deuda en el tiempo, sin caer en la insolvencia.
Asimismo, es indispensable cuantificar riesgos que no siempre aparecen plenamente en la deuda bruta: garantías estatales, compromisos por programas especiales, obligaciones previsionales y otros pasivos de largo plazo. Si estos riesgos se materializan en un escenario de crecimiento bajo, el deterioro podría ser mayor al informado.
Gustavo Díaz
Economista Instituto Libertad
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