La madrugada del 6 al 7 de julio de 2016, en un banco de la plaza del Castillo de Pamplona, una mujer de 18 años se encontró a José Ángel Prenda Martínez, Ángel Boza Florido, Antonio Manuel Guerrero Escudero, Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena y Jesús Escudero Domínguez. Acababa de conocer a La Manada. En menos de 45 minutos, ese grupo de hombres había entrado y salido de un habitáculo de tres metros cuadrados al que la habían llevado. Tenía una sola salida, la que ellos taponaban. Para cuando dieron las 3.30, habían perpetrado lo que el Tribunal Supremo denominó, tres años después, una violación continuada y en grupo “especialmente humillante, degradante y vejatoria”.










Ruth Benito
Nacho Catalán
Alejandro Gallardo
Brenda Valverde Rubio
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