Aureliano Mendes, de 69 años, narra a EL PAÍS cómo sobrevivió a un imposible: un velero sin motor, ni radio, ni GPS, ni apenas comida ni agua, enfrentando uno de los peores temporales en años. Un hombre que salió de Gandia y dieron por muerto, hasta que fue rescatado por un buque mercante en aguas de Argelia
completa toda los campos para contáctarnos