Ginebra, 26 mar (EFE).- Pese a los ataques de Estados Unidos contra el sistema de comercio mundial y sus reglas, Washington participará activamente en la 14 conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que empieza hoy en Yaunde (Camerún), donde uno de sus principales objetivos es lograr una moratoria indefinida a la aplicación de aranceles a las transacciones electrónicas.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, encabezará la delegación de este país, que pese a sus duras críticas a la manera de funcionar de la OMC ha intervenido con regularidad y claridad en prácticamente todos los temas que se han discutido en los comités y otras instancias de la organización en los últimos meses.
Estados Unidos ha hecho público en esas intervenciones y a través de distintos documentos que uno de los temas en los que tiene mayor interés es en hacer permanente la moratoria de aranceles a las transacciones electrónicas de bienes y servicios.
Originalmente, esta moratoria fue adoptada en 1998 en el marco de la OMC y desde entonces se ha renovado cada dos años durante las conferencias ministeriales, pero EE.UU. desea que esta vez se apruebe una moratoria indefinida.
A esta opción se opone la mayoría de países en desarrollo, que dejan de percibir ingresos fiscales por este concepto, con algunos de éstos que están simplemente en contra de que este sistema siga en vigor.
Bienes o servicios concretos que entran en la categoría de bienes producidos, distribuidos o comercializados por medios digitales incluyen libros electrónicos, música, vídeos, películas, juegos de vídeo, así como servicios financieros, servicios de datos, publicidad, cursos y muchos otros.
Según el organismo de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (UNCTAD), la moratoria vigente implica que los países en desarrollo dejan de percibir hasta 10.000 millones de dólares anuales por el pago de aranceles.
Dentro del amplio grupo de países en desarrollo, el impacto diverge entre aquellos para quienes los derechos de aduana representan entre el 10 % y el 30 % de sus ingresos fiscales, mientras que para otros pueden llegar a ser la mitad del total.
Los países que solo están dispuestos a aceptar una moratoria adicional de dos años o que rechazan de plano la moratoria han recordado en varias discusiones previas en la sede de la OMC en Ginebra que los principales beneficiarios de esta situación son las poderosas empresas tecnológicas de los países ricos.
Una moratoria permanente privaría además a los países de cualquier margen de maniobra futura para fijar aranceles a las importaciones digitales.
Una fuente diplomática europea, con participación directa en las negociaciones previas a la conferencia ministerial, afirmó que EE.UU. quiere a toda costa llevarse de Yaunde (Camerún) -donde ha empezado hoy la reunión de ministros- este tema zanjado de acuerdo a su posición.
Los europeos, por su parte, apoyan una moratoria permanente. EFE
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