París, 7 abr (EFE).- Hugo Ekitike abandonó París en 2024 sin haber respondido a las expectativas que había levantado su fichaje. El francés regresa a sus 23 años convertido en una pieza esencial de Liverpool, dispuesto a aguar la fiesta a un club que no le ofreció las condiciones del éxito.
El joven atacante, por el que el PSG pagó 30 millones al Stade de Reims, ha recobrado en Anfield la carrera de estrella en ciernes que no logró encarnar en su año y medio en el Parque de los Príncipes, que se saldaron con una sensación agridulce.
Con apenas 20 años y todo el peso de la promesa que despertaba, el jugador nacido en la Champaña francesa se vio aplastado por la responsabilidad, en un equipo plagado de estrellas donde apenas tuvo oportunidad de mostrar lo que llevaba en sus piernas.
Cuatro goles y cuatro asistencias en 25 partidos con la camiseta del PSG, Ekitike apenas contó para Christophe Galtier en su primera temporada en el equipo, mientras que Luis Enrique enseguida le colocó en la lista de transferibles.
A su llegada, su corta experiencia en la élite parecía insignificante en una plantilla cuyo ataque estaba acaparado por Neymar, Lionel Messi y Kylian Mbappé, lo que pronto situó su caso en el apartado de fichajes demasiado caros.
De una estrella en ciernes, que firmó once goles en el Reims y que parecía mirar con optimismo el futuro, tuvo que meterse en el papel de un meritorio en busca de oportunidades.
El joven futbolista no supo afrontar con descaro los pocos minutos que le dejaba aquella plantilla cargada de pedigrí y parecía que el peso de sus expectativas hacían demasiado grande la camiseta del PSG para sus espaldas.
En 2023 el director deportivo, Luis Campos, que había sido el artífice de su fichaje, ya consideró la posibilidad de venderle, pero no hubo acuerdo entre las partes y eso tensó mucho la relación con el club.
La llegada de Luis Enrique y el cambio de tono general del club, no mejoraron las cosas. Ekitike participó en la gira japonesa de pretemporada y de ocho minutos en el debut liguero contra Lorient, antes de que el técnico español decidiera apartarle de la primera plantilla.
Una manera de mostrarle la puerta de salida, que encontró como cedido en el Eintranch de Frankfort, donde recuperó parte del empuje que venía demostrando en la Champaña.
En su segunda temporada en Alemania, el delantero superó los 20 goles, suficiente para que un Liverpool en plena expansión desembolsara 90 millones para convertirle en la punta de lanza de su ataque.
El resultado es que el atacante francés ha disputado 43 de los 48 partidos de los 'reds' de esta campaña y acumula 17 goles y seis asistencias, lo que le colocan como una amenaza que regresa al lugar donde sus sueños quedaron frustrados. EFE
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