Madrid, 14 feb (EFE).- Los animales y los humanos son capaces de establecer "vínculos amorosos similares" a los que se forman entre dos personas debido a que ambos cuentan con bases biológicas asociadas al apego, dice en entrevista con EFE la psicóloga y colaboradora de la Fundación Affinity Loreto Sánchez.
La mirada como lenguaje emocional es uno de los aspectos en los que se han fijado los investigadores, ya que "mirarse a los ojos es una de las señales más potentes de intimidad, confianza y conexión emocional" y es un acto que aumenta los niveles de oxitocina y desencadena una respuesta hormonal tanto en personas como en animales que es capaz de generar "un bucle afectivo" que permite a ambos "conectarse de forma emocional y física", asegura a EFE Sánchez.
"El cuerpo entra directamente en un estado de relajación y su presencia ayuda a regular nuestros estados emocionales", continúa Sánchez, quien también destaca que los seres humanos son capaces incluso de entrar "en sintonía" con la respiración de los perros para estar "más tranquilos".
Los estudios realizados al respecto subrayan que la regulación de estados emocionales debido a la presencia de perros u otras mascotas tiene también que ver con el hecho de que estos animales "no juzgan y ofrecen compañía incondicional".
Así, la investigación 'Mecanismos neuronales específicos que subyacen al procesamiento de la información relacionada con los animales de compañía por parte de los seres humanos: una comparación con los animales domésticos y los objetos' de la Universidad de Sichuan (China) especifica que cuando las personas interactúan con perros y gatos se activan en el cerebro redes neuronales implicadas en el apego, la recompensa y la empatía.
En el caso concreto de los perros, "hay escucha activa y no juicio", añade Sánchez, porque "nos miran de una forma amable, compasiva y ofreciendo atención e incondicionalidad", lo que genera "una sensación de libertad que nos permite mostrarnos sin barreras", lo que no sucede con la mayor parte de las relaciones con otros humanos.
Por ello muchas personas viven la relación con su animal de compañía como "un vínculo emocional profundo, con un significado comparable al de otros vinculos importantes", añade.
Si bien hay investigadores que indican que los animales de compañía no esperan nada a cambio, más allá de atención y manutención física, la psicóloga precisa que una de las formas de retribuir su amor y fidelidad pasa por "entender que no es una relación de iguales" y, por lo tanto, no se debe "depositar en ellos responsabilidades que no les corresponden a nivel afectivo".
Por ello es necesario tener en cuenta el bienestar del animal, aunque "ellos no pueden correspondernos al igual que una persona" puesto que "no pueden responsabilizarse de sí mismas" y en ese sentido "son seres vulnerables que merecen respeto". EFE
completa toda los campos para contáctarnos