El Bernabéu convertirá su césped retráctil en pistas de tierra batida para los entrenamientos del Mutua Madrid Open 2026. El movimiento es posible gracias a la ingeniería de la reforma del estadio, que lleva más de 1.300 millones de euros invertidos, y al hueco de eventos que deja el calendario del Real Madrid. Es, también, la última expresión de una ambición que lleva años chocando con los vecinos y los límites del ruido.
Qué va a pasar. Del 23 al 30 de abril, el Santiago Bernabéu dejará de ser un campo de fútbol para convertirse en varias pistas de tierra batida. Los mejores tenistas del circuito (entre otros, Carlos Alcaraz, Jannik Sinner, Aryna Sabalenka e Iga Swiatek) entrenarán en el estadio del Real Madrid durante la primera semana de competición del Mutua Madrid Open 2026, que comienza el 20 de abril en la Caja Mágica. El Bernabéu estará un minuto en coche del hotel de los jugadores. La información, adelantada por The New York Times, supone la llegada al estadio de un deporte con el que Florentino Pérez lleva años tonteando.
Cómo se hace. Todo esto es posible gracias al sistema de terreno de juego retráctil instalado durante la remodelación del estadio, completada a finales de 2023. El campo se divide en seis bandejas de 107 por 11,67 metros, cada una con un peso aproximado de 1.500 toneladas, que se desplazan mediante 24 carros de transporte y se almacenan en el hipogeo: un invernadero subterráneo de 30 metros de profundidad equipado con lámparas de crecimiento y sistemas de climatización que mantienen el césped en condiciones óptimas.
Todo el proceso dura aproximadamente seis horas. Una vez guardado el césped, la base de hormigón queda libre para instalar cualquier otra superficie, como la tierra batida para el tenis. Es el mismo mecanismo que permitió acoger el primer partido de la NFL en España el pasado mes de noviembre.
1100 millones no se amortizan solos. La reconversión en un estadio multifuncional no es un capricho de Florentino, aunque se nos intente vender que siempre ha sido un sueño personal, como explicamos más abajo. La renovación del Bernabéu ha costado, tras encadenar hasta tres préstamos, alrededor de 1.100 millones de euros. El fútbol no basta. El Real Madrid disputa una veintena de partidos en casa por temporada, lo que deja el estadio vacío más de trescientos días al año.
La estrategia es llenar esos días con eventos que generen ingresos adicionales, siguiendo el modelo que ya practican instalaciones como el SoFi Stadium de Los Ángeles o el Tottenham Hotspur Stadium de Londres. El club superó los 1.200 millones de euros en ingresos anuales en 2023-24 en parte gracias a esta diversificación. Y como contamos en su momento, los grandes estadios españoles buscan nuevas fuentes de ingresos: el Athletic estudia opciones con San Mamés, el Betis trabaja en el Villamarín, el Barcelona acaba de invertir 1.450 millones en el Camp Nou. Todos buscan lo mismo: que el negocio no dependa de esas 19 o 20 noches de partido al año.
Soñando desde 2019. En la asamblea general del Real Madrid de ese año, el presidente del club explicó que las lesiones habían frustrado varios intentos de organizar un partido de exhibición entre Rafael Nadal y Roger Federer en el Bernabéu. Pérez llevaba tiempo con la idea. Federer se retiró en 2022, Nadal en 2024, y el partido nunca llegó.
Pero el vínculo con el tenis sigue intacto: Nadal ha declarado en varias ocasiones su deseo de presidir el club algún día, y Alcaraz, número uno del mundo, es madridista declarado. Los futbolistas del primer equipo aparecen con frecuencia en los palcos de la Caja Mágica durante el torneo. Que el Bernabéu acoja ahora el entrenamiento de las grandes figuras del circuito es, al menos, la versión modesta y ejecutable de aquel empeño de Florentino Pérez que no llegó a cumplirse.
Tropiezos previos, y como solucionarlos. El plan de convertir el Bernabéu en una máquina de eventos ha tenido un tropiezo serio: los conciertos. Desde la inauguración del estadio como recinto musical en abril de 2024, los vecinos de Chamartín acumularon denuncias por niveles de ruido que en ocasiones superaron los 85 decibelios, cuando la ordenanza municipal establece un máximo de 53. El Ayuntamiento tramitó sanciones por un total de 2,6 millones de euros entre abril y diciembre de 2024.
El Real Madrid suspendió en septiembre de 2024 los conciertos previstos hasta principios de 2025, y la querella de la Asociación de Perjudicados por el Bernabéu sigue en curso. La situación acabó expulsando a artistas como Aitana, Lola Índigo o Dellafuente del estadio. Por otra parte, los entrenamientos de tenis no generan ese problema: un grupo de tenistas entrenando en un estadio sin 80.000 asistentes en las calles de alrededor es, acústicamente, una actividad de otra categoría. Para el club, es también una forma de demostrar que la diversificación es posible sin levantar ampollas.
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La noticia
El Bernabéu afrontaba un desastre financiero tras el fiasco de los conciertos. Así que se ha reconvertido al tenis
fue publicada originalmente en
Xataka
por
John Tones
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