Rafael Martínez
Madrid, 24 ago (EFE).- El bloqueo se ha impuesto en la renovación del Tribunal Constitucional (TC) que encara un nuevo curso con el mandato vencido de cuatro magistrados desde el pasado 17 de diciembre y la perspectiva de continuar así hasta las próximaselecciones generales, como denuncia el PSOE ante la inexistencia de negociaciones con el PP.
Se trata del presidente Cándido Conde-Pumpido, de la magistrada María Luisa Balaguer y de los magistrados Ricardo Enríquez y José María Macías. Los dos primeros del grupo progresista y los dos últimos encuadrados en el ala conservadora del tribunal.
Fueron designados por el Senado, cámara a la que ahora corresponde proponer los nombramientos tras cumplir los nueve años de mandato que corresponde a cada uno de los doce miembros de la corte de garantías a excepción de Macías, que llegó al tribunal en septiembre de 2024 tras la renuncia de Alfredo Montoya por motivos de salud en 2022.
Fuentes jurídicas consultadas por EFE apuntan a que lo previsible es que Macías repita habida cuenta de que solo lleva dos años en el Tribunal Constitucional y que la ley así lo permite.
Con este escenario, los dos grandes partidos tendrían que sentarse a negociar los otros tres nombramientos que dentro de la dinámica de cupos deberían ser dos progresistas y un conservador, pero el bloqueo se mantiene desde hace ocho meses, una situación que no sorprende en el propio tribunal, que era algo que daban por hecho.
Porque en el Constitucional, dicen las fuentes, no son ajenos al progresivo enfrentamiento y distanciamiento que mantienen socialistas y populares en los últimos meses, que les impide ya no llegar a acuerdos sino sentarse a negociar asuntos de estado, como la renovación parcial del TC tal y como obliga la Constitución.
Fuentes del PSOE explican que no han existido contactos en todo el año con el PP para renovar el Constitucional y tienen clara la estrategia de los populares. "El PP no quiere ni oír hablar de ello porque sueña en vano sumar una mayoría de tres quintos con la ultraderecha después de las elecciones y poner un TC a su medida".
Dicho de otro modo, advierten de que su plan pasa por esperar a las elecciones para conseguir una mayoría más holgada en el Senado y nombrar cuatro magistrados conservadores sin consensuarlos con los socialistas, puesto que con el mapa actual tienen mayoría absoluta con 142 senadores pero ni con los tres de Vox suman los 160 necesarios, que equivalen a tres quintas partes. Este escenario conllevaría un cambio hacia una mayoría conservadora en el tribunal.
Más allá de acusar al PP de echar por tierra todas sus iniciativas "con excusas baratas", como recientemente denunció el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, las fuentes revelan que "la última excusa que puso el PP para no cumplir el mandato constitucional fue que estos cuatro magistrados debían ser propuestos por las comunidades autónomas y los parlamentos autonómicos de algunas de ellas estaban por constituir."
"Pues bien, ahora están ya todos los parlamentos autonómicos constituidos, a ver qué inventan ahora", añaden las fuentes que no confían en que nada cambie el 15 de septiembre cuando vence la última prórroga para la renovación. Habrá más, dicen.
Desde el PP, por su parte, aseguran que "Sánchez y su ministro aparentan estar muy preocupados por la renovación" pero "demuestran que ni les preocupa ni les ocupa la extrema situación que se está viviendo en Ceuta"
Preguntados por la renovación del Constitucional, los populares afirman a EFE que "es la enésima cortina de humo con la que pretenden desviar la atención de lo que hoy preocupa y escandaliza a todos los españoles", por lo que se limitar a señalar que no van a participar en lo que denominan una "maniobra de distracción del Gobierno". EFE
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