Por Mercedes Salas
Madrid, 3 ago (EFE).- Las olas de calor y los cambios de los calendarios laborales y vacacionales han ampliado y transformado la campaña de venta veraniega de pescado en España, porque se anticipa el desplazamiento de los consumidores a las costas, a los pueblos turísticos y a las zonas de segundas residencias más frescas.
El verano es uno de los momentos importantes del año para la facturación del sector pesquero y agosto era tradicionalmente un hito, pero el calendario se ha alterado por el adelanto del calor y el reparto de las vacaciones en varias semanas o épocas de año.
Las representantes de las pescaderías tradicionales y del sector del gran consumo han constatado, en declaraciones a Efeagro, que el cambio climático ha provocado que los españoles se desplacen antes a las costas, a la montaña o, en su caso, a sus segundas viviendas y que opten por formas de consumo más fáciles, como conservas o bandejas.
La directora de la patronal de pescaderías Fedepesca, María Luisa Álvarez, ha señalado que en julio mucha gente se ha trasladado de la ciudad a zonas más frescas y que la posibilidad de teletrabajar también adelanta ese éxodo, además de que las vacaciones "cada vez están más divididas y no son un mes completo".
Los negocios hosteleros notan en las zonas turísticas el incremento del consumo de pescado, asociado a la gastronomía y la cultura local
Pero las pescaderías también ven más afluencia de turistas, sobre todo nacionales, que alquilan viviendas en el litoral y que acuden a los mercados locales, donde el género fresco es un atractivo más, según Álvarez.
Fedepesca y la Asociación de Fabricantes y de Distribuidores de Gran consumo (Aecoc) prevén que las ventas sean similares a las del verano de 2025.
La directora de Fedepesca ha apuntado que el verano es el momento de los pescados azules, del bonito, la sardina, las paellas, los mejillones y de las barbacoas de pescado, por ejemplo con ventrescas de bonito en la parrilla, para que comer a la brasa sea diferente, relajado y "divertido".
La responsable de productos del mar de la asociación de empresas de gran consumo Aecoc, Ángels Segura, ha detallado que el pescado y el marisco tienen un lugar "importante" en la cesta de la compra en verano de forma diferente, porque se buscan productos más ligeros y saludables.
Entre la selección, ha mencionado los más "fáciles de preparar", entre ellos los lomos, conservas, ahumados o los listos para cocinar; también las conservas, pues cenar una ensalada con "latitas de atún o sardinas en escabeche" es una tendencia que "va a más".
La portavoz de Aecoc ha cuestionado que en España esté cayendo el consumo de productos del mar, pues a su juicio lo que ocurre es que están cambiando los formatos y ha opinado que si bien antes se compraba el pescado entero ahora muchos se venden fileteados, lo que puede suponer menos kilos.
En la misma línea, los datos de la consultora Circana remitidos a Efeagro indican que la demanda de pescado se está "recomponiendo" para responder a las nuevas necesidades donde "ganan relevancia la conveniencia, la facilidad de preparación, el mejor aprovechamiento y la contribución a una alimentación saludable.
En los últimos doce meses hasta junio, segun Circana, el consumo de pescado ha crecido un 1,7 % en volumen y un 4,9 % en valor, con el salmón consolidando su "liderazgo", con un crecimiento del 11,9 %, seguido por la dorada (+10,8 %), el boquerón (+7,5 %) o la trucha (+6,9 %)
Por el contrario, según la misma fuente, han caído el consumo de bacalao (-32,5 % anual), de merluza (-11,8 %) y de otros pescados tradicionales como lubina, lenguado o rape.EFE
completa toda los campos para contáctarnos