¿Os acordáis cuando vivíamos en un mundo en el que el único cine que parecía poder existir era aquel que formaba parte de árboles cinematográficos, de universos conectados explotando por todos lados?. Teníamos que saber de qué iba la película antes de entrar y parecía que las ideas origin…
Artículo original publicado en SensaCine
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