El Partido Popular consiguió la victoria en las recientes elecciones autonómicas en Castilla y León, superando al PSOE, que también incrementó su apoyo, aunque la formación liderada por Alfonso Fernández Mañueco necesita contar con Vox para conformar gobierno, dado que este partido subió menos de lo pronosticado. Simultáneamente, las fuerzas políticas situadas a la izquierda del PSOE, como la coalición IU-Sumar y Podemos, quedaron sin representación en las Cortes de Castilla y León. En este contexto político, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado su primer Barómetro de Opinión tras estos comicios y tras el inicio de la ofensiva militar en Oriente Próximo.
Según informó el CIS, el barómetro de marzo también tiene como telón de fondo el conflicto desatado después del ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero, que abrió un nuevo capítulo en la crisis regional y se extendió a Líbano. El CIS detalla que, como reacción, el régimen iraní respondió atacando objetivos militares estadounidenses distribuidos por otros países de la región. La situación no solo ha tenido repercusiones militares, sino también en el sector del comercio marítimo debido al cierre del tráfico por el estratégico Estrecho de Ormuz, decisión que generó incertidumbre sobre la seguridad y estabilidad de la zona.
Durante el periodo en que el CIS realizó su trabajo de campo para el barómetro, el gobierno español tomó la decisión de prohibir que el ejército de Estados Unidos utilizara las bases de Rota (Cádiz) y Morón (Sevilla) para operaciones vinculadas a los bombardeos contra Irán, de acuerdo con lo consignado por el organismo. A raíz de esta medida, el presidente estadounidense Donald Trump amenazó el 3 de marzo con interrumpir el comercio bilateral con España. Un día después, el presidente español Pedro Sánchez respondió esgrimiendo el eslogan "No a la guerra", popularizado en el país durante las protestas contra la invasión de Irak en 2003, y apoyó abiertamente la reducción de la escalada bélica en la zona, posición que sostuvo ante el conflicto en desarrollo.
Tal como publicó el CIS, la campaña electoral en Castilla y León coincidió con la recopilación de datos para el Barómetro de Opinión. Como resultado de las urnas, el Partido Popular consiguió el primer puesto, el PSOE también logró un crecimiento en votos, pero para la conformación del ejecutivo autonómico será imprescindible la participación de Vox. Este partido aumentó menos de lo esperado según las previsiones y obtuvo así un papel determinante para la conformación de la mayoría. El barómetro también reflejó la desaparición de las fuerzas situadas a la izquierda del PSOE, ya que tanto la IU-Sumar como Podemos perdieron toda representación parlamentaria en Castilla y León.
El medio CIS recordó que en el barómetro de febrero, el PSOE disfrutaba de una ventaja de casi 10 puntos porcentuales sobre el PP. La estimación de voto otorgaba a los socialistas un 32,6% frente al 22,9% del Partido Popular, que retrocedía una décima respecto al mes anterior. Vox se situaba entonces en tercera posición con un 18,9%, el mayor registro para esta formación en los barómetros del centro demoscópico, mientras que el partido de “Alvise” alcanzaba un 2,4%, igualando su máximo anterior. El espacio político de Sumar se quedaba en el 7%, dos décimas menos que en enero, al tiempo que Podemos mejoraba cuatro décimas hasta situarse en un 3,9% de intención de voto.
De acuerdo con el balance de datos publicado por el CIS, estos resultados configuran una nueva fase en el mapa político nacional, en medio de la preocupación por la evolución del conflicto internacional tras los enfrentamientos entre Irán, Israel y Estados Unidos y las tensiones derivadas de la restricción al uso de bases militares en España. Según las cifras difundidas por el centro, la opinión pública española experimentaba oscilaciones notables tras estos acontecimientos, que influyeron tanto en la percepción sobre la situación internacional como en las preferencias electorales a nivel interno.
El CIS, presidido por el sociólogo José Félix Tezanos, detalló que el contexto de estas encuestas estuvo marcado por una campaña electoral autonómica que se desarrolló de manera paralela a la escalada de tensión en Oriente Próximo. El cierre temporal del tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz y la decisión del gobierno español de limitar la colaboración militar con Estados Unidos se presentaron como factores que amplificaron el impacto de los acontecimientos internacionales en la escena política y social española durante el desarrollo de los sondeos.
A través de sus publicaciones, el CIS subrayó que la dinámica electoral vivida en Castilla y León y la evolución de los acontecimientos en el entorno internacional resultaron ser elementos clave para orientar y explicar los cambios en las preferencias de los votantes a comienzos de marzo. El centro resaltó que, pese al crecimiento del PSOE y del PP, el papel de formación decisiva quedó reservado a Vox, en tanto que las organizaciones políticas situadas a la izquierda del PSOE, como IU-Sumar y Podemos, no lograron mantener su presencia en el parlamento regional.
Según recopiló el CIS en su barómetro de febrero, los datos mostraban todavía un escenario en el que el PSOE mantenía una ventaja consolidada respecto al Partido Popular, en tanto que había ligeros movimientos en el respaldo a las formaciones de la derecha y el espacio de izquierdas alternativo. Las tendencias detectadas en estos sondeos se actualizarán con la publicación del nuevo estudio de marzo, donde confluyen las recientes elecciones autonómicas y los desarrollos internacionales que han incidido directamente en la agenda política nacional.
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