París, 10 mar (EFE).- El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, abogó este martes por la necesidad de "volver a la mesa de negociaciones" para resolver la cuestión nuclear iraní, que se prolonga ya dos décadas, y cuya solución pasa solo, en su opinión, por la negociación.
"La solución sigue siendo la negociación", insistió el director del OIEA y candidato a secretario general de la ONU en una entrevista con RFI, en la que añadió que no prevé que "comience bajo bombardeos", en alusión a los que llevan a cabo en los últimos días Israel y Estados Unidos.
Grossi indicó que había mantenido contacto con las autoridades iraníes desde el inicio de los ataques de Israel y Estados Unidos y señaló que el conflicto en Oriente Medio tiene, por el momento, consecuencias muy limitadas y no nucleares.
"No hay fugas radiactivas por el momento. Solo persiste la amenaza de las armas nucleares", declaró el diplomático argentino.
El director del Organismo Internacional de Energía Atómica indicó que en base a la información de la que dispone, los "440 kilos de uranio enriquecido que tenían los iraníes antes de la guerra de los doce días" están "donde estaban en junio de 2025".
En otra entrevista con BFMTV, Grossi precisó que casi la mitad del uranio iraní enriquecido al 60 %, cercano al grado de fabricación de armas atómicas, estaba almacenado en un complejo de túneles en Isfahán y probablemente todavía esté allí.
Explicó que el complejo de túneles de Isfahán es la única instalación nuclear iraní que no parece haber sufrido daños graves durante los ataques lanzados en junio de 2025 por Israel y Estados Unidos contra instalaciones nucleares de Irán.
Según los criterios del OIEA, si ese material fuera enriquecido aún más, podría proporcionar suficiente material fisible para fabricar aproximadamente diez u once armas nucleares.
"Creemos que Isfahán contenía, en el momento de nuestra última inspección, algo más de 200 kilos, quizás un poco más, de uranio enriquecido al 60 %", declaró Grossi, quien consideró que la mayor parte de ese arsenal estaba almacenado en ese sitio y que parte del material guardado en otros lugares podría haber sido destruido.
"La hipótesis más extendida es que el material sigue allí. No hemos observado, y creo que quienes vigilan la instalación mediante imágenes satelitales u otros medios tampoco, ningún movimiento que indique que haya sido trasladado", afirmó.
Desde aquellos ataques de junio de 2025 Irán no ha informado al OIEA sobre la situación ni la ubicación de su uranio altamente enriquecido, ni ha permitido que los inspectores regresen a las instalaciones bombardeadas. EFE
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