Rebeca Palacios
Logroño, 9 ago (EFE).- El eclipse solar del próximo 12 de agosto supone una oportunidad educativa para mostrar a los niños cómo funciona el sistema orbital de la Luna, la Tierra y el Sol, además de despertar su interés en la astronomía, ha dicho a EFE el experto en astrofísica Roberto Baena.
Este doctor en astronomía y meteorología, director del máster de astrofísica de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), considera que este fenómeno es una excelente ocasión para acercar la ciencia a niños y adolescentes.
Así, antes de la observación del eclipse se puede aprovechar para profundizar en los movimientos principales de la Tierra, rotación y traslación, que producen los cambios de los días y las estaciones durante todo un año, respectivamente, además de la órbita de la Luna y la duración de cada ciclo.
Estos movimientos dan lugar a las fases de la Luna, en función de la posición entre el Sol, la Tierra y la Luna, lo que cambia la porción iluminada de las superficie lunar que es visible desde la tierra.
Además, los eclipses ocurren cuando los tres astros se alinean de forma precisa y, el solar del próximo jueves, sucederá porque la Luna se interpondrá entre el Sol y la Tierra.
Baena ha incidido en que este fenómeno sucede porque la órbita de la Luna está "un poco inclinada" con respecto a la Tierra.
Todos estos conceptos se incluyen en materias del sistema educativo español, como la asignatura 'Conocimiento del medio natural' en primaria y en 'Biología y geología' de secundaria.
Los alumnos estudian cómo funciona el sistema solar, los planetas, las estrellas y las galaxias, ha añadido este experto, para quien un evento astronómico como el del día 12 es "una oportunidad bonita" para investigar con los niños sobre este fenómeno excepcional.
"Estos contenidos no se analizan de manera muy profunda, ya que no hay asignaturas específicas de 'Astronomía', con la excepción del sistema educativo de Canarias", ha detallado, que la ofrece como materia optativa en Bachillerato.
Este profesor ha considerado que "hay interés por la astronomía, a mucha gente le atrae el mundo del cosmos y la posibilidad de que haya vida en otros planetas, pero el retorno que recibe la sociedad de estos estudios universitarios es algo a largo plazo".
En este sentido, ha constatado que el máster de astrofísica de la UNIR recibe "bastantes menos estudiantes" que otros postgrados que están actualmente "en boga", especializados en inteligencia artificial o en formación del profesorado, por ejemplo.
Desde UNIR se fomentan las inquietudes científicas entre estudiantes de Secundaria y Bachillerato con el proyecto 'OASIS', en el que Baena es su investigador principal.
A través de la astronomía y las ciencias del espacio, esta iniciativa proporciona jóvenes una visión realista y profesional de la carrera investigadora, inspirándoles mediante el descubrimiento directo del cosmos.
La Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, concedió financiación para este proyecto de divulgación científica en la convocatoria Cultura Científica 2025.
"En 'OASIS' se pretende difundir el conocimiento de lo que es el trabajo real de un astrónomo para fomentar las inquietudes científicas en esta disciplina", ha explicado.
Esta actividad no se limita a ofrecer un telescopio a los estudiantes, ha precisado, sino que se les pide planificar su propia sesión de observación y que decidan el objeto que quieren estudiar, una nebulosa o una galaxia, la identifiquen y después la analicen. EFE
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