Antonio Torres del Cerro
París, 25 ago (EFE).- Paul Watson, icónico activista medioambiental, cofundador de Greenpeace y fundador de Sea Shepherd, avanzó a EFE que Sea Shepherd France ha emprendido acciones legales en Francia para impedir el traslado de dos orcas y cuatro delfines desde el parque acuático Marineland a España, e instó al Gobierno español a prohibir los espectáculos con mamíferos marinos.
Las declaraciones de Watson a EFE se producen después de que el centro de Marineland de Antibes -cerrado al público desde hace año y medio- asegurase que la transferencia de los seis animales a España se producirá "en breve".
En concreto, el plan prevé llevar a las dos orcas (Wiki, de 24 años, y Keijo, de 11) al Loro Parque de Tenerife (Islas Canarias), mientras que los cuatro delfines viajarían a Valencia, si bien el traslado de las orcas plantea una alta complejidad técnica y logística y no está totalmente asegurada.
Para evitar su salida, Watson reveló una propuesta concreta presentada a las autoridades galas: "Hemos ofrecido pagar 500.000 euros al año para mantenerlos en Marineland y conservar las instalaciones hasta que el santuario esté listo, además de contratar a los cuidadores actuales para que continúen atendiendo a los delfines y a las orcas, pero todavía no hemos tenido respuesta".
El ambientalista explicó que la alternativa pasa por reubicarlos en un espacio natural acotado en el litoral francés, ya que en libertad total no sobrevivirían.
"Hemos inspeccionado unas 300 localizaciones y seleccionado 10 posibles ubicaciones. Nuestro objetivo es establecer un santuario en Francia y estamos volcados en conseguir el respaldo del Ejecutivo", detalló.
Watson adelantó que "hay una demanda de Sea Shepherd France contra el Gobierno francés" por vulnerar su propia legislación aprobada en 2021 contra el maltrato animal, una normativa que veta la exhibición y los espectáculos con cetáceos.
El activista advirtió, en ese sentido, sobre el riesgo de trasladarlos a territorio español: "No tenemos ninguna garantía por parte de España de que los animales no vayan a ser obligados a realizar espectáculos y programas de cría. Por ello, considero que trasladarlos allí representa una violación de la norma francesa".
Ante esta situación, el canadiense lanzó un mensaje directo a la Administración española: "Creo que España también debería seguir los pasos de Francia y prohibir la exhibición de cetáceos con fines de entretenimiento. Tenemos que poner fin a esto".
La ofensiva judicial busca evitar que se repita lo ocurrido a finales de julio, cuando ocho delfines de Antibes fueron trasladados al parque Selwo Marina de Benalmádena, en Málaga (España).
Precisamente hoy se ha conocido que esos ocho ejemplares no regresarán a Francia después de que el zoo de Beauval descartase crear un centro de investigación para acogerlos. Sin embargo, Sea Shepherd France seguirá presionando a las autoridades galas para que regresen los animales.
Watson, de 75 años, reside en Francia, país en el que solicitó asilo político tras haber estado encarcelado en Groenlandia durante cinco meses, en 2024, a raíz de una petición de extradición de Japón por sus campañas contra la caza de ballenas.
En su época dorada, Marineland Antibes (propiedad del grupo español Parques Reunidos) estuvo considerado el parque acuático más grande de Europa, pero se vio forzado a cerrar a comienzos de 2025 por la entrada en vigor de la ley francesa de bienestar animal. EFE
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