Lo más grave es que el proyecto de Kast sobre seguridad, trae inseguridades constitucionales, ciudadanas y legales, con claros signos autoritarios, represivos y de excepcionales atribuciones del Ejecutivo por encima de los poderes Legislativo y Judicial.
“El Siglo”. El Editorial. Santiago. 23/8/2026. En rigor, el Presidente José Antonio Kast, no tenía nada bien preparado en materia de seguridad, pese a todo lo que alardeó en campaña con este tema.
La improvisación, desprolijidad, confusión, pasos erráticos y salidas apuradas son la tónica.
Le pasó con el desatinado nombramiento de Trinidad Steinert como ministra de Seguridad, incumplimientos en migración, desorden en planes y ahora con la llamada reforma de seguridad.
Ese proyecto tiene tal nivel de desperfectos que incluso senadores y diputados del oficialismo lo están cuestionando y no votarían a favor en las actuales circunstancias. Desde la oposición se hizo ver que atenta contra principios constitucionales y de derechos civiles.
Lo más grave es que el proyecto de Kast sobre seguridad, trae inseguridades constitucionales, ciudadanas y legales, con claros signos autoritarios, represivos y de excepcionales atribuciones del Ejecutivo por encima de los poderes Legislativo y Judicial.
Esta reforma en seguridad no es un avance, si no un enorme retroceso. En vez de avanzar hacia una legislación moderna, eficaz, de derecho, se camina hacia una norma retrógrada, engorrosa y atentatoria a derechos humanos y ciudadanos.
En el fondo y la forma, se trata de un proyecto fundado en criterios puntitos, represivos, dictatoriales y que, por cierto, no apuntan a solidificar un enfrentamiento integral, preventivo e inteligente a materia de seguridad.
Por lo demás, está muy enredada la discusión de esta otra reforma fundamental para el gobierno de extrema derecha y todo apunta a que no tendrá mayoría de votos, salvo que se quiten o modifiquen contenidos importantes.
El proyecto tiene tal nivel de elementos controversiales que desató un intenso debate dentro del oficialismo y una consistente réplica desde la oposición.
Este es otro ejemplo del carácter ultraconservador, autoritario, punitivo, desprolijo, impositivo y peligroso del actual gobierno y por ello desde el mundo legislativo, político y académico se dice que es otra comprobación de que el país está ante una administración de extrema derecha e iliberal. Dadas las circunstancias, algo difícil de desmentir por el mandatario.
La entrada EL EDITORIAL. Un inseguro proyecto de seguridad se publicó primero en El Siglo.
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