El Ciudadano
Imagen portada: Publicación de XTB / Bencina, MEPCO e inflación en Chile 2026: impacto sobre el IPC y el IPSA
A partir del 26 de marzo de 2026, Chile experimentó el mayor ajuste en el precio de los combustibles en décadas, como consecuencia de la eliminación efectiva del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) por parte del gobierno de José Antonio Kast, generando un shock interno. Según datos de ENAP, la gasolina de 93 octanos subió $372,2 por litro (32%), la de 97 $391,5 (31%) y el diésel $580,3 (62,4%).
De esta forma, el shock es eminentemente inflacionario. El Banco Central de Chile elevó su proyección de inflación para diciembre de 2026 desde un 3,2% hasta un 4,0%, e incluso advierte que esta podría ubicarse en torno al 4% desde el segundo trimestre del año. Los economistas estiman que solo el efecto primera vuelta (incidencia directa de la bencina en el IPC, con una ponderación del 3,39%) aportará entre 1,0 y 1,2 puntos porcentuales al índice mensual.
“El impacto inflacionario de esta medida ya comienza a ser estimado por economistas. Las proyecciones apuntan a un aumento en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante los próximos meses. Acuña sostiene que “la inflación podría experimentar un leve repunte entre los meses marzo y junio del presente año, para luego retomar su trayectoria por debajo el 2,4% interanual hacia fin de año”. En ese contexto, proyecta un IPC de marzo cercano al 0,66%”, señala Francisca Cuadros, Ingeniera Comercial y Magíster en Economía Aplicada Mención Políticas Públicas UC, en una publicación en CLAPES.
La mayor presión sobre el costo de vida proviene del alza del diésel (62,4%), insumo crítico para la logística. La Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) evalúa traspasar el alza con un incremento del 30% en las tarifas de fletes, lo que generará un fuerte efecto segunda vuelta.
“El efecto de segunda vuelta es estructuralmente más significativo y de mayor persistencia. El diésel, que opera como insumo crítico del transporte de carga movilizando estimativamente el 98% de los bienes físicos en el país, aumenta en este episodio un 62,4%. El encarecimiento del transporte se traslada con rezago a los precios finales de alimentos, bienes de consumo e insumos industriales, con una incidencia estimada entre 0,3 y 0,4 puntos porcentuales adicionales durante el segundo trimestre. El efecto total acumulado se proyecta entre 1,35 y 2,01 puntos extra sobre el IPC”, destaca el medio especializado XTB.
Según reportó este sábado 28 de marzo Radio Cooperativa, la Confederación Nacional de Dueños de Camiones (CNDC) anunció que “está evaluando subir las tarifas de traslado de los productos al menos en un 30% ante el aumento del precio de los combustibles que comenzó a regir este jueves”.
Según el medio, el presidente del gremio, Juan Araya, recordó que los transportistas de este tipo no recibirán subsidios, como sí lo harán los choferes escolares y de colectivos o taxis. “Esto le afecta al pequeño camionero, al ‘pyme’. Si no suben las tarifas, no hay camiones para mover las cargas. O suben lo que tienen que subir -hemos llegado a un acuerdo que debe ser de un 30%-, o si no, no hay camiones para descargar los contenedores de los barcos”, resaltó Cooperativa.
El ajuste obligó al Banco Central a revisar a la baja las expectativas de crecimiento para 2026, desde un rango de 2%-3% hasta 1,5%-2,5%. Aunque, según analistas, el alto precio del cobre (proyectado a USD 5,4 la libra) actúa como un colchón para las finanzas y los términos de intercambio, la pérdida de poder adquisitivo de los hogares y el aumento de los costos operativos en minería y agricultura moderarán la actividad económica.
El medio especializado Banca y Negocios resalta sobre este hecho: “El IPoM de marzo advierte de que la inflación tendrá un «alza importante en el corto plazo del aumento de los precios de los combustibles y que se ubicaría en torno a 4 % anual a partir del segundo trimestre de este año, proyección que incorporó el aumento en los precios de la gasolina y diésel -del orden del 32% y 62%, respectivamente- anunciados el pasado lunes y que entran en vigor este jueves”.
El gobierno implementó un plan que incluye el congelamiento de tarifas del transporte público (Metro y buses) hasta diciembre de 2026 y bonos focalizados para transportistas. Sin embargo, los analistas advierten que estas medidas atenúan el impacto social inmediato en reducido sector de la sociedad, pero no resuelven la vulnerabilidad estructural de Chile, más aún, ante shocks energéticos externos, dada su dependencia de importación de petróleo.
De esta forma, el alza histórica de los combustibles representa un severo shock de oferta que recortará el crecimiento económico, elevará la inflación al 4% y erosionará significativamente el ingreso real de las familias. El efecto dominó en el transporte de carga (con alzas del 30% en tarifas de transporte) encarecerá la totalidad de la canasta de bienes, golpeando con particular fuerza a los hogares más vulnerables durante el segundo trimestre de 2026.
Diversos analistas afirman que no era necesario generar un shock interno con estas características, con la eliminación del MEPCO, al menos las medidas podrían haber sido graduales.
El macroeconomista Daniel Titelman, Director de la División de Desarrollo Económico de la CEPAL, calificó como “muy extraños y muy imprecisos” los comentarios del Presidente Kast respecto a que “no había plata” en las arcas fiscales. En una entrevista con DW Channel, Titelman subrayó que la autoridad asumió “un país con un nivel de deuda externa chilena en torno a un 41%, que es la más baja de América Latina, y muy baja comparada con los países de la OCDE y con el mundo desarrollado”.
El especialista detalló que, si bien el déficit real superó las proyecciones, con un déficit corriente de “2,8 puntos del PIB” y un déficit estructural de “3,8%”, la situación no es de fragilidad. “Efectivamente, todos quisiéramos tener unas cuentas fiscales con un menor déficit, pero es un Estado con algunas estrechezas fiscales, pero es un Estado fuerte, y una situación fiscal, comparativamente con cualquier país de la región u otro, sólida”, afirmó.
Titelman enfatizó que la decisión de no suavizar el alza de los precios responde a un criterio político más que a una restricción real. “Uno nunca va a frenar el alza completa, pero puede suavizar y hacer que la gente la tenga que pagar más extendida en el tiempo, y eso tiene un impacto menor sobre la calidad de vida y el bolsillo de las personas”, explicó el director de la CEPAL.
Concluyó que, dada la solidez fiscal comparativa de Chile, “se podrían haber utilizado otros recursos” para mitigar el impacto en la ciudadanía, señalando que el manejo de la economía es “más bien una decisión política que una decisión dada a las cuentas fiscales”.
Ver segmento de DW con análisis de la economía de Chile:
La entrada El efecto dominó del “bencinazo” de Kast: camioneros evalúan subir un 30 % tarifas, costo de vida se acelera y aumenta la inflación se publicó primero en El Ciudadano.
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