Madrid, 3 jun (EFE).- El Gobierno lleva a cabo un seguimiento estrecho y permanente de la situación en Cuba y mantiene contactos continuos con las empresas potencialmente afectadas, como la cadena hotelera Meliá, que ese miércoles ha anunciado que deja de operar y comercializar quince hoteles en la isla.
Así lo han indicado fuentes del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, después de que la compañía Meliá Hotels International haya comunicado hoy su decisión a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
La comunicación se produce dos días antes de que se cumpla el plazo fijado por Estados Unidos a las empresas extranjeras para deshacer sus lazos económicos y empresariales con Cuba y con las empresas del conglomerado de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), Gaesa, si no quieren enfrentarse a represalias.
El seguimiento de la situación en Cuba por parte del Ejecutivo se hace en coordinación con las empresas españolas con presencia en la isla, a través de la Oficina Económica y Comercial de España en La Habana, un trabajo que incluye contactos continuos con algunas de las empresas potencialmente afectadas.
Los objetivos, según las mismas fuentes, son conocer su situación concreta, identificar posibles riesgos e impactos y acompañarlas en la evaluación de escenarios.
La salida de Meliá se suma a la medida que tomó el grupo Iberostar, que ha dejado de operar y comercializar doce hoteles en la isla, pero mantiene la posibilidad de reservar en otros seis que están operativos, mientras que Iberia suspendió el 1 de junio las operaciones en la ruta entre Madrid y La Habana. EFE
completa toda los campos para contáctarnos