El Hubble nos hizo creer que este exoplaneta era imposible. El James Webb acaba de explicar por qué nos equivocamos

El Hubble nos hizo creer que este exoplaneta era imposible. El James Webb acaba de explicar por qué nos equivocamos

En 2014 se descubrió el exoplaneta WASP-94A b, un Júpiter caliente con una cantidad anómala de oxígeno y carbono en su atmósfera. Las primeras observaciones apuntaban a cientos de veces más de estos dos gases que en la atmósfera del Júpiter del Sistema Solar. Esto no cuadraba con los modelos estándar de formación planetaria. Podría ser que haya algún error en los modelos. Sin embargo, según lo que se acaba de comprobar con el Telescopio Espacial James Webb, más bien el problema era que no se estaba usando el telescopio adecuado. 

Una observación más exhaustiva ha demostrado que, en realidad, los niveles de oxígeno y carbono son mucho más bajos, coherentes con la física conocida. Además, de propina, se ha descubierto algo muy curioso: que el planeta tiene nubes rocosas durante el día que desaparecen al llegar el atardecer. 

Un tránsito muy aprovechado. Los autores de un estudio publicado recientemente en Science aprovecharon un tránsito del planeta frente a su estrella para estudiar su atmósfera con el telescopio James Webb. Anteriormente, las observaciones se realizaron con el telescopio Hubble. Con él se pudieron analizar los espectros de luz procedentes de la atmósfera y, con ellos, establecer su composición. Sin embargo, dado que no era un telescopio capaz de distinguir las nubes del resto de la atmósfera, los cálculos eran un promedio de los gases de todo junto. 

Dicho por uno de los autores del estudio, con el Hubble el resultado era algo así como mirar por una ventana empañada. Ahora, tras darle un buen repaso al cristal de la ventana, han podido ver exactamente la composición tanto de la atmósfera como de las nubes.

Bloqueo por marea. Este exoplaneta está bloqueado por marea. Esto significa que tarda lo mismo en dar una vuelta alrededor de su estrella que sobre sí mismo. El resultado es que siempre tiene una misma cara mirando hacia la estrella, por lo que en medio planeta siempre es de día y en el otro medio es siempre de noche. Es algo así como nos pasa en la Tierra con la Luna, que siempre tiene un lado oculto para nosotros. 

A pesar de tener días y noches perpetuos en cada cara, en este tipo de planetas se puede distinguir entre el amanecer y el atardecer, según el flujo de gases de la atmósfera. El límite en el que los gases fríos del lado nocturno pasan al diurno se considera el amanecer del planeta, mientras que el limbo en el que ocurre justo lo contrario es el atardecer. 

Distintas composiciones. Al observar el planeta en pleno tránsito, no se ha podido ver el lado diurno, ya que estaba mirando hacia la estrella. En cambio, el James Webb sí que ha podido captar las emisiones de los dos límites con el lado nocturno, considerados amanecer y atardecer. De este modo, ha podido comprobar dos datos importantes. Por un lado, lo que comentábamos: los niveles de carbono y oxígeno en la atmósfera son solo cinco veces superiores a los de Júpiter. Es algo que se corresponde con otros Júpiter calientes y no desafía la física conocida. 

Por otro lado, se ha visto que en el lado del amanecer hay nubes compuestas por silicatos. Es decir, nubes rocosas. Sin embargo, estas se van disipando hasta desaparecer en el lado vespertino. Gracias a esa dualidad, se ha podido explorar la atmósfera pura, sin apenas nubes, en la zona del planeta cercana al atardecer.

Causas desconocidas. Los autores del estudio no saben a qué se debe este comportamiento tan extraño de las nubes. No obstante, tienen dos hipótesis. La primera sería algo parecido al proceso que da lugar a la niebla en la Tierra. Las nubes se formarían en la oscuridad del lado nocturno, para después adentrarse en el calor intenso de más de 1.000 grados del lado diurno. Las sustancias que componen las nubes hervirían y las nubes se vaporizarían a lo largo del día, desapareciendo por completo al llegar a la noche. Después, en el lado nocturno, el proceso comienza de nuevo. 

La otra hipótesis, en cambio, apunta a que en el planeta puede haber vientos intensos que estén arrastrando las nubes hacia el interior del planeta y sacándolas fuera de la vista para el atardecer. 

¿Y ahora qué? Estos científicos ya están estudiando otros júpiter calientes. De momento, ya han detectado otros dos con el mismo ciclo de nubes distintivo: WASP-39 b y WASP-17 b. No hay nada como una buena muestra para estudiar adecuadamente cualquier fenómeno científico. Cuantos más planetas se detecten con las mismas circunstancias, mejor se podrán esclarecer los motivos. 

Imagen| John Hopkins

En Xataka | El James Webb ha roto otro récord histórico: un agujero negro supermasivo más antiguo de lo esperado

-
La noticia El Hubble nos hizo creer que este exoplaneta era imposible. El James Webb acaba de explicar por qué nos equivocamos fue publicada originalmente en Xataka por Azucena Martín .

Junio 5, 2026 • 2 horas atrás por: Xataka.com 26 visitas 2175004

🔥 Ver noticia completa en Xataka.com 🔥

Comentarios

Comentar

Noticias destacadas


Banner tips.cl

Contáctanos

completa toda los campos para contáctarnos

Todos los datos son necesarios