El Imacec de junio y el comienzo de mejores noticias

Hace apenas un mes, la discusión económica giraba en torno a si Chile entraría en recesión técnica. El Imacec (Índice Mensual de Actividad Económica) de junio podría llevar a un cambio en el tono: creció 2,4% anual, su primer registro positivo del año, mientras su componente no minero aumentó 1,4%, también su mejor cifra de 2026. En términos desestacionalizados, la actividad avanzó 0,6% respecto de mayo, el mayor aumento mensual del año. Después de cinco meses de caídas interanuales, es una buena noticia.

Parte del repunte provino de la minería, pero el avance del Imacec no minero muestra que la mejora no se limitó a ese sector. El comercio y los servicios también crecieron, aunque la industria continuó rezagada. Junio podría marcar un punto de inflexión: algunas de las fuerzas que frenaron la economía durante la primera mitad del año podrían estar comenzando a perder intensidad.

Esta señal incipiente podría transformarse en mejores noticias durante la segunda mitad de 2026 y, sobre todo, en un crecimiento más dinámico en 2027. Para ello, la política económica será crucial: no basta con mejorar las expectativas; esa mejora debe traducirse en inversión y empleo.

En lo local hay razones para un optimismo prudente. Con el “Plan de Reconstrucción Nacional en su recta final”, el foco debería trasladarse hacia las reformas al mercado de capitales y al mercado laboral. La primera puede ampliar las alternativas y reducir los costos de financiamiento. La segunda debería facilitar la contratación, adaptarse a realidades productivas distintas y contener presiones de costos que limitan el empleo formal.

A ello se suma la implementación de la nueva institucionalidad de permisos sectoriales y los esfuerzos por acelerar la evaluación ambiental. Reducir los plazos es importante, pero no suficiente: las empresas también necesitan saber cuánto demorará una autorización, qué criterios se aplicarán y quién resolverá las diferencias. En inversión, la certeza del proceso puede ser tan importante como su duración. Y estamos viendo avances también en esta materia.

El entorno externo sigue mostrando desafíos. El cobre permanece muy por encima de sus promedios históricos, apoyando los términos de intercambio, el peso y los ingresos fiscales. En contraste, la guerra en Medio Oriente sigue siendo una fuente de elevada incertidumbre y mantiene una elevada volatilidad en los precios de la energía, dificultando que los combustibles locales regresen a los niveles de comienzos de año. Las tasas largas globales continúan altas y el riesgo de nuevas alzas de la Reserva Federal no ha desaparecido. A ello se suma un escenario comercial más proteccionista.

Chile no controla el destino del precio del petróleo, las decisiones de la Fed ni la política comercial estadounidense. Pero sí puede influenciar las condiciones bajo las cuales se invierte, se financia y se contrata. El Imacec de junio puede ser el comienzo de una etapa más favorable, pero convertir una inflexión en tendencia exigirá algo más que esperar el próximo dato: requerirá que los cambios que hoy se discuten se traduzcan en menores costos, mayor certeza y más inversión.

*El autor de la columna es economista jefe LarrainVial Research

Agosto 3, 2026 • 1 hora atrás por: LaTercera.com 23 visitas 2348416

🔥 Ver noticia completa en LaTercera.com 🔥

Comentarios

Comentar

Noticias destacadas


Contáctanos

completa toda los campos para contáctarnos

Todos los datos son necesarios