Durante décadas, miles de presos fueron enviados a la colonia penal de la Guayana Francesa, donde el clima, las enfermedades, el hambre, los trabajos forzados y los malos tratos convertían la supervivencia en una hazaña. Rodeada por aguas peligrosas, se convirtió en sinónimo de condena a muerte lenta
completa toda los campos para contáctarnos