El lapidario juicio de José De Gregorio a los aranceles de Trump: “Fue un muy mal día para la economía mundial”
- 18 Horas, 40 Minutos
- LaTercera.com
- Noticias
El lapidario juicio de José De Gregorio a los aranceles de Trump: “Fue un muy mal día para la economía mundial”
José De Gregorio evaluó el anuncio de aranceles que realizó este miércoles el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el rechazo fue categórico por parte del decano de la Facultad de Negocios de la Universidad (Fen) de la Universidad de Chile. El economista y expresidente del Banco Central calificó la medida como un retroceso para el comercio internacional y la globalización.
“Fue un muy mal día para la economía mundial. Ayer se anunciaron tarifas que detienen un proceso de globalización que venía ocurriendo desde fines de la Segunda Guerra Mundial, con un alza de tarifas que no se registraba desde hace 100 años aproximadamente”, dijo en un análisis vía un video.
Sobre las consecuencias, el economista apuntó a que se estaría “incentivando a abastecerse de manera ineficiente por la protección (...) Pero también esto afecta a todo el mundo, esto afecta a un proceso de globalización, a economías como la chilena y a muchas economías que han siempre tratado de incorporarse al mundo con reglas claras, con acuerdos de libre comercio y esto obviamente rompe las reglas y el camino que veníamos siguiendo”.
De Gregorio basó sus lamentos en que la globalización fue un aspecto clave para que los países menos desarrollados pudieran mejorar su economía. “Ha significado un tremendo beneficio a muchas economías emergentes, economías de bajos ingresos, en general al mundo en desarrollo, que ha sido capaz de incorporarse a la economía global, proveyendo bienes, especializándose en las cosas que hacen bien y permitiéndole a todo el mundo avanzar en el progreso económico, distintos ritmos, con distintas tensiones, pero ha sido un proceso que, innegablemente, ha sido tremendamente positivo”.
En sus comentarios, el exministro también refutó los argumentos con que la Casa Blanca impulsó la medida, donde se apeló a generar condiciones de comercio similar entre Estados Unidos frente al mundo, compensar los problemas que le generarían las naciones a la superpotencia e impulsar su industria nacional. “Lo más insólito, y que es decepcionante también de una economía y de un país tan poderoso y con tan altos niveles de formación, es la justificación para los distintos niveles de tarifa”, dijo.
“Se hizo un cálculo muy sencillo. Se tomó el déficit con un país cualquiera, se comparó con las exportaciones de ese país a los Estados Unidos y de ahí se dijo esta es la magnitud de la distorsión. Es decir que, si un país exporta mucho Estados Unidos, de algo que Estados Unidos no produce, en un esquema completamente de libre comercio, y este país no le compra nada a Estados Unidos, porque probablemente está muy lejos y compra todo de sus vecinos, van a decir que este país tiene una gran distorsión y pueden terminar con un arancel altísimo. La verdad que lo que han hecho no tiene ninguna lógica”, detalló.
De Gregorio también apuntó que ese déficit comercial, que critica la administración de Trump, se compensa con el interés del mundo de invertir en el mercado de Estados Unidos: “La contraparte de su déficit es la inversión y los capitales de todo el mundo que van a Estados Unidos (...) Al final, el resultado externo del comercio tiene mucho que ver también con las demandas por capital y con la inversión que ocurre. Estados Unidos tiene el gran beneficio que el mundo quiere invertir en ellos”.
“Es ilógico pensar que con cada país uno no puede tener déficit. El comercio en general ocurre porque tenemos distintas habilidades, distintas capacidades. Nosotros le vendemos a quienes requieren de nuestros bienes y le compramos a quienes producen bienes que no somos capaces de producir”, comentó.
Respecto a las consecuencias para Chile, De Gregorio estimó que el país tendría las capacidades para sortear los efectos, que en el caso del país son 10% de aranceles y los efectos que pueda enfrentar la economía como la repercusión indirecta de los gravámenes a otros países.
“Yo confío, y lo hemos visto, que nuestra economía se ha construido sobre base sólida. No vamos a ser inmunes a estos fenómenos, pero tenemos capacidades de ajuste, en particular en el ámbito de tipo de cambio, en el ámbito financiero. Somos una economía que es capaz de resistir estos problemas de la economía mundial, pero obviamente esperamos todos que esto sea transitorio, que se acabe lo antes posible, pero las heridas van a quedar”, cerró.
0 Comentarios