Banner tips.cl
El megayate de este príncipe saudí escondía una obsesión inesperada: tres hospitales a bordo para tener atención médica exclusiva

El megayate de este príncipe saudí escondía una obsesión inesperada: tres hospitales a bordo para tener atención médica exclusiva

Superyates de lujo hay muchos … y luego está el Al Salamah, que más que un yate del tamaño de un edificio de ocho plantas, en realidad hace las veces de palacio real flotante con entrada propia en la Wikipedia.

Cuando en 1998 el Sultán bin Abdulaziz Al Saud, príncipe heredero y vice primer ministro de Arabia Saudita, hizo su lista de requisitos para el que sería su yate personal, la lista era tan larga que se necesitó construir un barco de 139 metros de largo valorado en más de 280 millones de dólares de la época, y cuyo coste de mantenimiento anual se estima entre 15 y 28 millones de dólares.

Sin embargo, más allá del brillo del mármol y el equipamiento de lujo, lo que hace único al Al Salamah es su equipamiento médico. En lugar de contar con una enfermería bien dotada con la que atender las emergencias médicas que puedan surgir durante las travesías, el superyate del príncipe saudí contaba con tres hospitales independientes situados en distintas cubiertas: un hospital para el príncipe, otro para sus invitados y un tercer centro para atender a la tripulación. El epítome de la exclusividad y el protocolo.

Los ogros tienen capas, los yates también

El Al Salamah nació bajo el nombre de "Proyecto MiPos" (de Mission Possible) y terminó convertido en un monstruo naval de más de 12.000 metros cuadrados con 22 lujosas suites revestidas con madera de teca y una decoración ostentosa muy del gusto árabe.

Su tamaño y su distribución interna no solo buscaba impresionar por su ostentación del lujo, sino que también pretendía ordenar la vida a bordo atendiendo al protocolo que exige llevar al heredero a la corona saudí a bordo.

Al Salamah 3 Uno de los salones interiores del Al Salamah

De ese modo, el espacio a bordo se distribuyó por capas, de forma que los miembros de la realeza y el príncipe ocupaban la séptima cubierta, donde tenía su oficina, la secretaría y habitaciones para su personal de confianza.

Por su parte, los invitados VIP y altos cargos sauditas permanecían en la sexta cubierta y los hasta 96 miembros de la tripulación necesarios para operar el yate trabajaban y vivían en las cubiertas inferiores.

El reparto tiene su lógica, claro, porque si uno manda construir su propio palacio flotante para que actúe como una extensión de su reino, lo último que quiere es tener que compartir espacio con sus súbditos.

Esta separación de espacios se extendía a todos los aspectos de la vida diaria. El yate tiene cinco cocinas y, claro, tres hospitales. Cada uno de ellos situado cerca de los pacientes a los que van a atender. Es decir, uno en la cubierta siete junto a la suite del príncipe; otro en la cubierta seis para prestar cuidados a los invitados, y un tercero en los niveles inferiores para atender a la tripulación.

Al Salamah 4 Hospital privado del sultán, con una cinta de correr subacuática

Como puedes imaginar, la enfermería mejor equipada es la del príncipe, que incluso cuenta con una cinta de correr subacuática especialmente diseñada para fisioterapia.

Más que un yate, un reino flotante

Al Salamah

Además de contar con una atención médica exclusiva, los huéspedes del yate podían hacer uso de un salón de belleza, cine privado, biblioteca, salón de reuniones, spa, gimnasio, cuatro lanchas auxiliares, un bote de rescate, helipuerto y hasta un camerino para los artistas que actuaban a bordo en exclusiva para la familia real saudí.

El Sultán bin Abdulaziz Al Saud no era un heredero cualquiera. Durante años fue ministro de defensa y aviación, y en 2005 fue nombrado príncipe heredero, por lo que su relación con la estructura jerárquica, el orden y los estamentos de poder no era precisamente casual.

También era conocido como "el príncipe humanitario", por financiar proyectos médicos en Arabia Saudí a través de la Fundación Sultán bin Abdulaziz Al Saud. Entre los proyectos que llevó a cabo destaca que se encontraba el de la Ciudad Humanitaria Sultán bin Abdulaziz, inaugurada en Riad en 2002 con un coste de 320 millones de dólares.

Se trata del mayor complejo de rehabilitación de su tipo en todo el mundo, con diez quirófanos mayores, ocho menores, un centro de rehabilitación con capacidad para 250 camas y otro para personas mayores con 150 camas. Lo de este príncipe con la atención sanitaria era digno de estudio.

El mandatario saudí falleció en 2011 a los 86 años, pero el Al Salamah, y sus tres hospitales a bordo, todavía se encuentra en poder del reino de Arabia Saudí.

En Xataka | El emir de Dubái compró un superyate de 500 millones pero descubrió que tenía un problema grave: dentro no había cobertura móvil

Imagen | Lurssen, Wikimedia Commons

-
La noticia El megayate de este príncipe saudí escondía una obsesión inesperada: tres hospitales a bordo para tener atención médica exclusiva fue publicada originalmente en Xataka por Rubén Andrés .

Mayo 30, 2026 • 1 hora atrás por: Xataka.com 34 visitas 2152021

🔥 Ver noticia completa en Xataka.com 🔥

Comentarios

Comentar

Noticias destacadas


Contáctanos

completa toda los campos para contáctarnos

Todos los datos son necesarios