
La huella de José Caballero en la Edad de Plata española no se circunscribe solo a la aportación plástica de su pintura, en aquellos años muy vinculada al surrealismo, sino que se extiende a otras disciplinas artísticas, como la literatura, donde mantuvo una estrecha colaboración con Federico García Lorca, realizando escenografías para algunas de sus obras, y con Pablo Neruda, aportando ilustraciones para la revista 'Caballo verde para la poesía', que dirigió el chileno. Algunas muestras de esa amistad pueden rastrearse en la exposición 'Algo camina hacia el infinito', que abrió sus puertas en el Museo de Huelva el pasado 5 de diciembre en una sala que acogerá de manera permanente la obra del pintor onubense hasta la instalación definitiva de su legado en la nueva sede del museo en el edificio del Banco de España.
Tal y como ha detallado el Gobierno andaluz en una nota, la exposición, que muestra una concentrada panorámica de su obra, marca el inicio de los actos conmemorativos que llevará a cabo la Consejería de Cultura y Deporte de la Junta con motivo del próximo centenario de la Generación del 27, de la que José Caballero fue uno de sus representantes más jóvenes y destacados en el terreno de las artes plásticas, junto a Manuel Ángeles Ortiz y Francisco Bores, entre otros. Su presencia en Madrid desde 1929 lo sitúa en el epicentro de los movimientos vanguardistas españoles, trabando amistad con Federico García Lorca y colaborando en su grupo teatral La Barraca.
Para La Barraca, el onubense realiza escenografías y figurines, además de firmar los decorados y el cartel de 'Yerma', en colaboración con Juan Antonio Morales; a los que se suman, ya en solitario, los decorados y figurines de 'Bodas de sangre'. También estaba previsto que hiciera los de 'La Casa de Bernarda Alba', que no llegó a estrenarse. En la exposición que acoge el Museo de Huelva puede contemplarse el cartel que realizó para 'Yerma', fechado en 1934 y que protagonizó Margarita Xirgu.
El artista onubense realizaría también las ilustraciones para 'Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías', que publicó en 1935 Ediciones del Árbol, adscrita a la revista 'Cruz y Raya', una de las destacadas, junto a la 'Gaceta Literaria', de la Edad de Plata y que dirigía otra de las figuras del 27 como era José Bergamín. El Museo de Huelva cuenta en sus colecciones con uno de los dibujos originales que realizó José Caballero para la famosa elegía lorquiana al que fuera torero, escritor y patrocinador del Grupo del 27, mientras que en 'Algo camina hacia el infinito' se puede ver un volumen de la primera edición dedicada del 'Llanto'.
De la amistad entre Lorca y Caballero dan testimonio también en la exposición imágenes compartidas, como una del 29 de junio de 1936 en la Glorieta de Atocha de Madrid durante la verbena de San Juan; y un retrato que le mandó el poeta granadino, en el que le llamaba cariñosamente 'Pepito Caballero', junto a otra carta en la que bromeaba el autor de 'Poeta en Nueva York' llamándole 'Pepito Lagarto'.
Un ejemplo del ambiente festivo de la Edad de Plata y de unos años en los que José Caballero trató a otras de sus figuras, como el cineasta Luis Buñuel, el pintor Joaquín Torres García y el escritor sevillano Adriano del Valle. Con este último, en plena etapa surrealista, protagonizó José Caballero uno de los episodios más hilarantes de la vanguardia en Sevilla con 'Telefonía celeste', para que el onubense hizo unos carteles y participó en el acto improvisando dibujos en dos pizarras. El colofón lo puso Adriano del Valle en el Ateneo pronunciando versos tales como "Como soy un poeta surrealista / tan original y tan nuevo / ahora mismo me agacho / y pongo un huevo".
En contexto, la Guerra Civil pondría fin abruptamente a estos años, abocando a muchos al exilio y a otros a la muerte, como le ocurrió a Federico García Lorca. José Caballero dedicó en 1974 unos dibujos a tinta al fusilamiento en zona nacional del poeta de Fuente Vaqueros, que pueden verse en la exposición, así como un retrato del escritor con borrones de tinta roja y otra con los versos "buscaba el amanecer, / y el amanecer no era"' del 'Llanto por Ignacio Sánchez Mejías', también pertenecientes a esa serie.
Así, la amistad del onubense con Pablo Neruda también puede rastrearse en la muestra, con quien colaboró en otra de las revistas destacadas de la segunda mitad de los años 30, en concreto, 'Caballo verde para la poesía', que puso en marcha en Madrid el poeta chileno, defensor en aquellos años de una 'poesía impura' opuesta al canon juanramoniano, con la colaboración del matrimonio de poetas-impresores Manuel Altolaguirre y Concha Méndez. En sus páginas colaboraron Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, Rafael Alberti y el propio Lorca, entre otros, y, además dio voz a un joven Miguel Hernández.
En 'Algo camina hacia el infinito' se recoge un poema manuscrito que dedicó en 1935 el poeta chileno al pintor y que dice "José Caballero es el joven señor de los sueños,/ el vencedor de las manzanas,/ el gran disparo entre las hojas, /el catalejo de coral humeante,/ y es aún más: es el jefe del fuego de siete manos".
Junto al texto, se pueden ver un retrato y una edición de 'Residencia en la tierra' dedicadas de Neruda, así como una foto de grupo de 1970, en la que José Caballero y su esposa, María Fernanda Thomas de Carranza, posan junto al chileno y a un joven Gabriel García Márquez y Matilde Urutia en Barcelona.
Dos días después de la muerte de Neruda, un 23 de septiembre de 1973, José Caballero fecharía su 'Carta a Pablo Neruda', una elegía al poeta en forma de óleo sobre lienzo, también incluida en la exposición, en la que afirmaba "Hoy he dibujado para ti estas humildes flores, que de haber estado cerca, te hubiera llevado para cubrir tu cuerpo", para concluir unas líneas después con un "Adiós camarada, hermano, amigo".
De esta forma, la exposición del Museo de Huelva se detiene en estos y otros aspectos de la Edad de Plata, en la que José Caballero pasó por diferentes movimientos de vanguardia de principios del siglo XX, con una "destacada etapa surrealista, para evolucionar a partir del final de la Guerra Civil hacia una pintura más informalista, con obras matéricas y su llamado periodo signográfico".
En suma, según ha valorado la Junta, todo un aperitivo que puede verse en la sala dedicada permanente al pintor en el Museo de Huelva, de lo que vendrá después, una vez se rehabilite la antigua sede del Banco de España como nuevo enclave del museo, "llamado a acoger el legado de una de las grandes figuras andaluzas de la Generación del 27".
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