
El progresista Graham Platner se ha convertido a última hora de este jueves en la gran apuesta a regañadientes del Partido Demócrata para derrotar en noviembre a la histórica Susan Collins en las elecciones al escaño por el estado de Maine después de que la presunta favorita en las primarias y elegida por el núcleo duro del partido Demócrata, la gobernadora Janet Mills, anunciara su retirada de la carrera tras quedarse sin dinero para hacer campaña por su pobre rendimiento en las encuestas.
En un mensaje publicado en redes sociales, Mills asegura que, si bien sigue teniendo "la motivación, la pasión, el compromiso, la experiencia y, sobre todo, la determinación para seguir adelante" ha lamentado que carece del dinero que "las campañas políticas requieren hoy en día".
Por ello, adopta "la increíblemente difícil decisión de suspender la campaña para el Senado de los Estados Unidos".
Platner, por su parte, ha agradecido a sus simpatizantes y a uno de los iconos progresistas del Partido Demócrata, el senador por Vermont Bernie Sanders, el apoyo que ha recibido. "Hoy, la victoria es vuestra, y en 187 días acabaremos con la carrera de Susan Collins", ha publicado el candidato progresista en redes sociales.
La carrera se antoja difícil porque Collins lleva ganando el escaño cinco elecciones seguidas y es considerada dentro de su partido como uno de los últimos baluartes del republicanismo moderado, necesaria para efectuar aunque sea el más mínimo contrapeso frente al movimiento ultranacionalista MAGA de Donald Trump. Los demócratas, por contra, perciben a Collins como una figura de doble cara que se permite el lujo en ocasiones de criticar abiertamente al presidente Trump antes de acabar respaldando sus decisiones con su voto a favor en el Senado.
Platner es un veterano del cuerpo de Marines de 41 años de edad que ha servido durante la guerra de Irak y, antes de entrar en política, llevaba un criadero de ostras con su mujer. Su campaña se alinea con todos los principios del progresismo demócrata en Estados Unidos, comenzando por la defensa a ultranza del seguro médico universal y pasando por la condena a la guerra de Gaza, que ha condenado explícitamente como un "genocidio contra el pueblo palestino" y el "desafío moral por excelencia de nuestro tiempo".
El respaldo a Platner se ha mantenido incólume a pesar de algunas polémicas que le han rodeado durante los últimos meses, en especial el descubrimiento de que en su pecho lleva un tatuaje parecido a la tradicional calavera de las SS de la Alemania nazi. Platner ha pedido perdón y asegurado que desconocía la simbología del emblema cuando se hizo el tatuaje con sus camaradas marines en Croacia.
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