Durante la Fiesta de los Abrazos 2026, un panel de expertos analizó el ecosistema medial chileno y global durante la realización del foro “Las comunicaciones como estrategia de emancipación de los pueblos”. Los expertos- entre ellos los periodistas y comunicadores Pablo Iglesias (Canal Red de España), Juan Andrés Lagos (PC), Javier Pineda (El Ciudadano) y Hugo Guzmán (El Siglo)- concluyeron que los principales desafíos de los medios transformadores en el actual contexto de avance de la extrema derecha pasan por tener financiamiento, por construir una estrategia comunicacional que establezca una agenda propia, con una narrativa de izquierda, asumiendo labores en diversos formatos y que releve la complementación de los medios nacionales con los de carácter más local y territorial, porque de esta manera se podrá volver a ganar la batalla cultural y general una conciencia social de mayorías.
Úrsula Fuentes. Periodista. “El Siglo”. Santiago. 18/1/2026. “Las comunicaciones como estrategia de emancipación de los pueblos” fue el nombre del foro realizado en la última versión de la Fiesta de los Abrazos del Partido Comunista, en que un panel de expertos compuesto por el periodista y encargado de relaciones políticas del PC, Juan Andrés Lagos, el director de Canal Red y exvicepresidente de España, Pablo Iglesias, el director de El Ciudadano, Javier Pineda, y el director de El Siglo, Hugo Guzmán, abordaron la coyuntura de las comunicaciones en Chile y se refirieron a cómo enfrentar el cerco mediático y la ofensiva reaccionaria que hoy intenta golpear a los proyectos transformadores y emancipadores, así como al rol de los medios de comunicación en este escenario y durante el próximo gobierno de ultraderecha en Chile.
El foro fue moderado por la periodista y conductora del programa “La Voz de los que Sobran” y concejala de Ñuñoa, Alejandra Valle, quien se refirió a la gestión del gobierno actual en el ámbito de las comunicaciones. Sobre esto señaló que la administración del Presidente Gabriel Boric, “que prometía en sus inicios ser un gobierno de izquierda, fue más bien un gobierno progresista, en el que no se cambiaron las políticas comunicacionales, pese a haberse hecho muchos diagnósticos. Hubo académicos, universidades, periodistas y comunicadores que estuvieron un año completo haciendo un análisis, entregando el informe ‘Más amplitud, más voces, más democracia’ y el informe quedó ahí”, señaló la periodista.
Al respecto, el director de El Siglo, Hugo Guzmán, sostuvo que es muy importante dar el salto del diagnóstico a las respuestas y “no seguir pegados en la caracterización que a veces, incluso, nos hace caer en la retórica de la queja y no nos permite salir adelante con nuestra propia acción comunicacional. Somos muy repetitivos de que la derecha tiene los medios hegemónicos, de que la derecha domina todo el campo comunicacional, pero tenemos déficit en las respuestas para enfrentarlo”.
En relación a la coyuntura, marcada por la oleada de la extrema derecha, Guzmán planteó los principales desafíos para la izquierda y para las medios de comunicación alternativos y contrahegemónicos, entre ellos el “ser capaces de elaborar y construir una estrategia que aborde lo global y lo macro, así como lo micro y lo local, que contemple la instalación de medios propios de la izquierda y el mundo social, y que indique un camino y supere la espontaneidad, lo contingente, la falta de respuesta e incluso la mediocridad”.
“Debemos tener medios que sean capaces de entregar información, conocimiento, datos y antecedentes, porque a veces nos quedamos en la consigna, en la denuncia, pero no entramos en otorgarle a nuestros lectores más conocimientos y antecedentes. Por ejemplo, deberíamos abordar mucho mejor lo que significa el litio en Chile y explicarles a nuestros lectores su importancia para el desarrollo, más allá de que el litio debería ser chileno y que se hiciera una empresa nacional del litio”, agregó.
También dijo que hay que asumir una labor en espacios de formatos diversos, ir la complementación de los medios, estando presentes como izquierda en medios a nivel nacional y en medios locales y territoriales, como las radios y canales de televisión comunitarias, los periódicos comunales y los programas en Youtube, de los cuales hay muchas experiencias a lo largo del país, donde los medios territoriales entregan un discurso sobre lo que está pasando a nivel nacional, pero sin dejar de tratar lo que le pasa a la comunidad local, a los vecinos y vecinas.
En ese sentido, el periodista indicó que los medios de comunicación juegan un rol vital en la batalla cultural en todo momento y “parece que hoy la batalla cultural es la principal contienda que tenemos las fuerzas emancipadoras, que es donde nos ha ganado la extrema derecha, la derecha y el pinochetismo. Estamos en déficit en el tema cultural y es algo que tenemos que reforzar”. Enfatizó en que “no fue gratuito que en el proyecto de Salvador Allende uno de sus pilares fuera el desarrollo de la cultura, de manera que ahora la pregunta es si hemos estado a la altura, porque no nos podemos quedar en una comunicación elitista donde solamente le damos vocerías a las dirigencias políticas y sociales. Tenemos que darle la posibilidad de participación y diálogo al pueblo, a las y los ciudadanos”.
El director de El Siglo abundó en que “necesitamos que nuestros medios no sean sólo para que el pueblo escuche, para que observe y para que lea, sino también debemos dar espacio para que el vecino, la vecina, el trabajador, la feminista, el estudiante, el mapuche, hablen en nuestros medios, les hagamos entrevistas y contemos sus historias de vida y lo que les está pasando, que vayamos a terreno, porque así van a sentir que nuestros medios son parte de ellos”.
Durante su intervención, Hugo Guzmán explicó que uno de los principales desafíos que enfrentan los medios alternativos y de izquierda apunta a cómo obtener financiamiento. “Para estar en las redes sociales, para tener un impreso, para estar en Youtube se necesita dinero y de eso se habla muy poco. Es fundamental el apoyo de la gente, de los auditores y lectores, pero es importante advertir que las orgánicas de izquierda en Chile aportan muy poco y es porque se quedan en el diagnóstico. Necesitamos que haya un compromiso para garantizar los recursos y financiamiento de los medios emancipadores, de los medios alternativos, tanto de la ciudadanía como del Estado, de las orgánicas sociales, sindicales y de izquierda, porque si no es muy difícil salir adelante”, sentenció.
Guzmán se refirió también a la asfixia económica planificada hacia la prensa contrahegemónica, revelando el rol perverso de los intermediarios, como las agencias de publicidad, cuando el Estado asigna recursos, ya que esas agencias privadas involucradas en el proceso retienen o “bicicletean” los pagos destinados a medios alternativos, ahogándolos financieramente.
“En este Gobierno no se cambió el sistema de financiamiento a través de agencias. Un caso concreto y que puede parecer anecdótico pero que es un tema político, es el que ocurrió en El Siglo, cuando el Gobierno le dio una publicidad, trámite que pasa por agencias privadas, y hubo agencias que no nos pagaron porque nos pusieron requisitos después de hacer el contrato, pero el Estado ya les pagó y la agencia que nos tiene que pagar a nosotros no lo hace o se retrasa, y cuando eso ocurre el Gobierno ya no puede hacer nada porque eso está en manos de la agencia, incluso nos pasó que una agencia nos avisó que había quebrado y no nos pagó pese a que el gobierno ya le había pagado a ellos”, explicó.
Sobre el aporte estatal al financiamiento de los medios y sobre el triunfo en Chile de la ultraderecha en las presidenciales 2025, el político y comunicador español, Pablo Iglesias,sostuvo que “es normal perder unas elecciones, pero no es normal que después de estar cuatro años en el gobierno no haya toda una red de medios de izquierda bien financiados para los próximos cuatro años, porque gobernar es acumular poder para seguir haciendo política incluso cuando se pierdan las elecciones”.
En materia de financiamiento el director de El Ciudadano, Javier Pineda, afirmó que “es una opción política el financiar o no un medio, y todos podemos ser responsables en aportar, ya sea 1.000 o 2.000 pesos, que es lo que cuesta una suscripción básica mensual y ayudar a contribuir, porque eso también mantiene y permite garantizar independencia de los grandes grupos de poder, para que podamos comunicar directamente las necesidades del pueblo y de lo que está pensando”.
Durante el foro los expertos coincidieron en la importancia de avanzar en una estrategia comunicacional con características y sellos propios de la izquierda, lo que implica tener una agenda propia, porque los otros medios, de línea conservadora y empresarial, hacen su trabajo.
“Debemos hacer el esfuerzo de ir colocando nosotros los temas y en eso es muy importante los insumos informativos, porque a veces tenemos problemas cuando solicitamos entrevistas, a representantes del gobierno progresista o cuando se las solicitamos a los partidos de izquierda y no nos dan las entrevistas, no nos dan información, no nos mandan columnas, y nosotros necesitamos vivir de insumos informativos, que nos entreguen información para nosotros transmitirla a la población o al menos a los nichos a los que llegamos”, indicó Hugo Guzmán.
Con la misma convicción, Javier Pineda reiteró que “donde se juega la construcción mediática todos los días es cuando se define que temas se van a abordar y que temas se van a comunicar” y “los medios debemos reflexionar en conjunto cuál es la agenda que instalamos, cuáles son los temas que queremos hacer propios y no solamente cómo actuamos reactivamente a la agenda que nos dan los otros medios de comunicación hegemónicos, que muchas veces son las agencias internacionales, que son las que generan la pauta y que replican y la envían a todos los medios y que ponen los temas que hay que discutir”.
“Los directores de medios de las izquierdas debieran reflexionar en conjunto la agenda editorial, conversar sobre cómo abordar ciertos procesos, manteniendo cada uno la libertad y autonomía de sus medios. Esto es una desafío mayor de organización colectiva, en el que también cumplen un rol los militantes, que tienen que atreverse a ser parte de este engranaje de complejo comunicacional y eso va desde interactuar con los programas que emiten nuestros medios, comentarlos, ponerles like y transformarlos en sus bases de referencia informativa, hasta en ser propositivos y críticos, señalando qué está mal de los programas, cuáles son los déficits, para que se construya comunidad al momento de elaborar contenidos”, exhortó.
En cuanto a la importancia de las plataformas digitales, Javier Pineda señaló que Tik Tok es una de las redes más influyentes, pero destacó la importancia también de los canales de Youtube. “Andrés López Obrador (el anterior presidente de México) fue en su momento el youtuber en español más visto del mundo. Un Presidente de la República que te hablaba tres a cuatro horas en la mañana todos los días, tenía el ejercicio de comunicación directa con el pueblo. Y eso implicaba que los medios de comunicación que quisieran ir a cubrirlo fueran y le pudieran hacer preguntas, y es una práctica que mantiene la Presidenta Claudia Sheinbaum”.
En ese sentido, Pineda indicó que “a diferencia de la derecha, la izquierda chilena tiene mucho pudor y debería ir perdiéndole el miedo a la exposición mediática, porque de lo contrario no va a tener múltiples referencias y vamos a tender siempre a los mismos actores”.
Durante el foro se relevó la importancia del lenguaje y la narrativa de izquierda en los medios contrahegemónicos. El director de El Siglo señaló que “es necesario romper con posturas acomplejadas que nosotros mismos tenemos frente a los grandes medios y eso tiene que ver con el uso del lenguaje, con la narrativa, con nuestra gramática y con nuestra agenda. Muchos de los medios alternativos solemos guiarnos por la agenda dominante y cuesta salir de ella, o empezamos a cambiar la gramática y dejamos, por ejemplo, de hablar de ‘pueblo’ y hablamos de la ‘gente’”.
“Tenemos que insistir en que hacemos comunicaciones que no son asépticas ni neutrales y dejar la idea de tener que dar cuenta de eso, porque hacemos comunicaciones y periodismo militante. Como decía Eugenio Lira Mazzi, ‘yo soy un periodista objetivo, pero objetivo de izquierda’. Tenemos que dejar de tener temor al debate y al pensamiento crítico, y tenemos que alterar el sistema de comunicaciones y eso va desde los contenidos, desde el lenguaje, desde los formatos hasta las características de nuestros propios medios”, enfatizó.
Pablo Iglesias también se refirió al control narrativo global en el actual escenario geopolítico, citando el memorándum interno de la BBC filtrado recientemente, en el que prohibió a sus periodistas usar el término “secuestro” para las operaciones intervencionistas de Estados Unidos en Venezuela, obligándoles a usar el eufemismo “extracción”.
“No es lo mismo hablar de captura o de secuestro que hablar de extracción, porque eso fija un relato diferente. Lo importante de lo que ocurre en realidad es el relato y en eso Trump es brillante. Ha sido capaz de convertirse él mismo en un relato de su política exterior. Él escribe en X lo que va a ocurrir y lo que va a hacer, y es capaz de decir abiertamente ‘vamos por el petróleo y saquen ustedes los comunicados que quieran’. Frente a eso la primera respuesta posible de los medios de comunicación es salir a hacer lo que no pueden los partidos políticos, que es explicar que esto no se acaba con el petróleo de Venezuela ni que tiene que ver con la democracia en ese país, sino que tiene que ver con el corolario Trump a la doctrina Monroe y con subordinar todos los recursos naturales y la soberanía de cualquier país de América Latina o de Europa a los intereses económicos exclusivos de la clase capitalista estadounidense”, afirmó.
Sobre lo anterior, Juan Andrés Lagos agregó que el cerco mediático busca distraernos de esa realidad. “Dentro de nuestro país hay sectores que no son solamente la gente de derecha, que relativizan la condena a lo que está haciendo el imperialismo yankee en Venezuela, en Colombia, en Cuba, en Irán y en Dinamarca, y también relativizan los dichos de Trump de que va a dar un golpe de Estado en África, en Burkina Fasso. Ese es el Chile real” y “si queremos construir en breve tiempo histórico una correlación de mayoría para impedir que siga esto, para ganar un nuevo gobierno y conquistar los municipios, el Parlamento y las calles democráticamente, necesitamos esta correlación ciudadana de mayorías nacionales y para ello no debemos hablarnos a nosotros mismos; es complejo, es difícil, es un desafío, pero necesitamos hacerlo”, manifestó Lagos.
Asimismo, dijo que “tenemos que abocarnos como fuerzas de izquierda, militantes y no militantes, y movimientos sociales, a trabajar a fondo y poniendo en el centro la lucha por las conciencias, a crear medios, a interactuar con las redes y en los territorios”, porque “estamos en una situación en que el interés del Estado nacional chileno se está poniendo también juego y por eso necesitamos una conciencia nacional de mayorías”.
“Necesitamos hacer un giro donde el tema de las redes y de los medios de comunicación, de la interacción tiene que ser central en el qué hacer de las fuerzas sociales y políticas que están buscando de verdad la transformación, porque sin eso va a ser difícil modificar el cambio conductual y actitudinal de esos 6 millones de personas que en Chile están votando como votan y que se ubican en la realidad de acuerdo a como son porque no han podido ser de otra manera”, explicó Juan Andrés lagos.
En tanto, Pablo Iglesias sostuvo que es necesario tener una máquina discursiva y una acción mediática que esté dando argumentos, datos o elementos para la pelea destinada a generar conciencias. “Son los medios de comunicación de izquierda que pueden llevar a un gobierno hacia posiciones de izquierda. La derecha entiende mucho mejor que para tener el poder no basta con tener partidos políticos, de hecho, lo más importante de la derecha no son sus partidos políticos, sino sus medios de comunicación, junto con sus empresas y su presencia estratégica en el Estado”, precisó.
Al respecto, Iglesias planteó la necesidad de que en la izquierda haya “gente con la suficiente capacidad organizada en lo mediático para salir a las redes sociales, a las televisiones, a Facebook, a Tik Tok, a Instagram, a X, a dar una batalla” para que, en primer lugar, “no penetre la ideología del enemigo entre la propia gente de izquierda, porque a veces ocurre”, advirtió.
“Por ejemplo, si eres de izquierda no tienes que pensar que Dina Boluarte es una dictadora, no tienes que decir que la derecha quiere convertir a este país en El Salvador o en la Argentina de Milei, donde la gente se muere de hambre por las calles, no tienes que decir que en Estados Unidos puede haber una guerra civil interna por la situación de colapso social y económico del país que están tratando de compensar utilizando a su ejército en el exterior. Si eres de izquierda tienes que discutir de Venezuela, lo que es una victoria del adversario”, explicó el director del Canal RED.
Por último, el director de El Siglo, Hugo Guzmán, destacó en el foro sobre las comunicaciones, que en Chile existen más de 30 medios alternativos de izquierda y populares que tienen cierto alcance nacional, pero que hay más de 150 territoriales. “O sea, tenemos dónde trabajar, hay donde apoyar y hay gente que a lo largo del país está haciendo trabajo comunicacional y están en los territorios. Tenemos que insistir en el cómo lo hacemos, cómo concretamos nuestros conceptos y nuestras ideas, porque no estamos en cero, pero necesitamos tener lectorías y visualizaciones, tener apoyo y que accedan a nuestros medios” concluyó.
La entrada El rol de los medios en la batalla cultural contra la ultraderecha se publicó primero en El Siglo.
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