El imputado de iniciales J.O.H. era cuidadoso en revisar quién estaba en los ocho grupos de mensajería que administraba. El adolescente prohibía que se enviaran contenidos sexuales y subrayaba que quien “no aportaba”, era sacado del chat. Lo que nunca supo fue que algunos de los integrantes con los que cerraba negocios eran agentes encubiertos de la PDI.
completa toda los campos para contáctarnos