València, 23 ago (EFE).- El Rototom Sunsplash de Benicàssim (Castellón) ha cerrado su trigésimo primera edición con una asistencia de 169.000 personas procedentes de casi un centenar países, que durante una semana han disfrutado de la música pero también de actividades culturales y de concienciación social y ambiental.
Así lo ha dado a conocer el director del festival, Filippo Giunta, quien ha hecho un balance de esta cita poco después de que el Rototom haya bajado el telón este sábado, tras una semana que arrancó el pasado 16 con una inédita 'Welcome Party', según un comunicado de la organización.
Ha destacado que en una época "compleja para el sector de la música en directo en Europa, marcada por la incertidumbre económica que ha impactado en cifras de asistencia", este festival ha ratificado "la lealtad incondicional de su público".
La cifra global de participación alcanza las 169.000 personas en seis días, más la fiesta de bienvenida, con una media superior a 26.000 asistentes diarios, una cifra similar por jornada a la edición 2025, y donde destacan unos 13.000 menores de 13 años y 7.100 mayores de 65 años.
El Rototom ha acogido a personas de casi un centenar de países de los cinco continentes, entre los que destacan por número de asistentes España, Francia, Italia, Alemania y Reino Unido, pero también han llegado personas de Kenia, Ruanda, Corea del Sur, Martinica, Trinidad y Tobago, Venezuela, Camboya o Tailandia.
El pensamiento crítico y el activismo, social y ambiental, han vuelto a actuar como la columna vertebral de la cita, donde el Foro Social del Rototom, organizado por la Fundación Exodus, ha registrado un éxito rotundo de público, con más de 1.100 asistentes a lo largo de sus cuatro jornadas de debate.
El festival ha continuado también con su apuesta por la sostenibilidad medioambiental, con la instalación estratégica de 54 puntos de agua potable entre la zona de acampada y el recinto, lo que ha permitido evitar la emisión de unas 300 toneladas de CO₂, según la organización.
También se ha instalado un novedoso sistema de baterías solares para reducir el consumo de diésel; se ha tratado de adaptar el recinto para convertirlo en refugio climático, y se ha hecho una reestructuración horaria "para esquivar las horas de más calor", que ha sido "bien acogida por el público".
El Rototom ha ofrecido una oferta gastronómica internacional, plasmada en ese viaje por Senegal, Argentina, Japón, India o Jamaica a través de 25 platos del mundo, y que incluye alternativas vegetarianas, veganas y de km0.
La propuesta artística de esta edición ha demostrado la capacidad del festival para transformarse y seguir explorando nuevos horizontes sonoros sin perder su esencia, han destacado los organizadores, que señalan que la propuesta musical "ha virado fuerte este año hacia el dancehall", aunque "en diálogo con la cadencia roots más pura" y con "el sonido pionero".
"El cartel ha sido novedoso; el objetivo era llegar a un público más amplio. El festival se transforma, pero no olvida sus raíces ni al público reggae", ha sintetizado Giunta, que ha anunciado el Rototom regresará a Benicàssim en agosto de 2027. EFE
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