SEÑOR DIRECTOR:
Durante décadas, Chile ha sido destacado a nivel mundial por su nivel de inoculación. Así es y así debe continuar. Sin embargo, hoy su talón de Aquiles está en un grupo cada vez más esquivo a vacunarse y más vulnerable a las consecuencias de no hacerlo: las personas mayores.
En la actual campaña de influenza, solo el 52% de los adultos mayores de 60 años y más se ha vacunado, siendo uno de los grupos con menor cobertura. En las últimas semanas, las urgencias por influenza en personas de 65 años y más han representado el 11% de las atenciones. Quienes no se vacunan tienen mayor riesgo de hospitalización, secuelas graves e incluso de morir. Su respuesta inmune ya no es la misma que en la juventud.
Para alcanzar la meta de 85% de cobertura al 30 de julio, se requieren 15.404 dosis diarias. Sin embargo, según datos del DEIS, entre el 27 de abril y el 3 de mayo el promedio fue de 10.662, por debajo de lo necesario.
No se está tan lejos, pero se requiere un esfuerzo activo para acercar y motivar a este grupo. Por eso es clave impulsar campañas de comunicación de riesgo dirigidas especialmente a quienes rondan los 60 años y aún no perciben la gravedad que puede implicar enfermarse. Vacunarse protege la salud propia y también la de quienes nos rodean.
Paula Daza
Directora ejecutiva de CIPS UDD
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