Netflix ha estrenado multitud de películas y series de éxito a lo largo de los años, pero hay algo en lo que todavía está muy por detrás de Hollywood: las franquicias propias que realmente dejen huella en la cultura popular. Puede que sea injusto pedirle a la plataforma que pueda competir de tú a tú en ello, pero no será porque no lo haya intentado. Y el estreno de 'Berlín y la dama del armiño' este viernes 15 de mayo de 2026 es una nueva prueba de ello.
La plataforma ya se apuntó un gran tanto al resucitar 'La casa de papel', pero las aventuras de la banda del Profesor llegaron a su final en 2021. Ya entonces se anunció la puesta en marcha de una suerte de spin-off y precuela centrada en el inolvidable personaje interpretado por Pedro Alonso. Tras el gran éxito de la primera entrega, que suma ya 68,6 millones de visualizaciones, ahora llega una secuela -la propia Netflix la promociona como una miniserie en lugar de como una temporada 2- llamada a cerrar también de forma definitiva la historia de Berlín, pues el propio Alonso ha confirmado que va a dejar de interpretarlo.
Desde Netflix se han dado prisa en dejar claro que 'Berlín y la dama del armiño' no es el final del camino para el universo de 'La casa de papel', pero cada vez está más claro que están estirando un chicle que ya no da mucho más de sí. O al menos así será mientras no se hagan cambios destacados en la fórmula que Álex Pina y Esther Martínez Lobato llevan años empleando tanto aquí como en otras producciones de corto recorrido como 'El refugio atómico'.
En la propia 'La casa del papel' fue quedando cada vez más claro que lo que importaba en todo momento era crear una ilusión de intensidad constante -usándose a menudo diálogos tan altisonantes como huecos-, que pareciera que todo podía estallar en cualquier momento, sin importar lo verosímil que pueda ser las situaciones que se plantean para conseguirlo.
Esa necesidad de estar siempre arriba no es algo necesariamente malo, pero hay que saber construir algo alrededor que lo sostenga. En el caso de 'La casa de papel' fue muy importante que ya hubiésemos cogido cierto cariño a los protagonistas antes de que se notase el cambio de hacer la serie para Antena 3 o Netflix, pero luego nunca han terminado de conseguirlo.
El resultado es un entumecimiento emocional por parte del espectador hacia esa intensidad grandilocuente, que en el caso de 'Berlín y la dama de armiño' lleva a que la mayoría de subtramas que se presentan pinchen en hueso, como todo lo relacionado con los personajes de Michelle Jenner, Begoña Vargas, Joel Sánchez y Julio Peña Fernández -aunque Jenner sí que destaca más en lo puramente interpretativo que los otros tres-.
Que de seis integrantes de la banda apenas interesen dos no es buena señal, pero al menos se compensa en parte con fichajes que sí funcionan mejor, siendo José Luis García-Pérez el que más brilla equilibrando todas las particularidades de las motivaciones del Duque. Perfectamente podría haber resultado ridículo en algunos puntos o que simplemente no nos lo creyéramos como amenaza, pero es que además le da ese toque ligeramente juguetón que la serie siempre agradece mucho cuando hace acto de presencia.
Esto último también se aplica a la serie en general, pues todo resulta más entretenido cuando abraza su lado más jocoso, ya sea en pequeños instantes como cuando el personaje de Alonso dice la frase "Sin besito no hay delito" o por escenas más amplias en la que una dosis de ligereza ayuda a desengrasarlo todo. Por desgracia, su presencia es siempre reducida y además va siendo cada vez menos a medida que van pasando los episodios.
Como consecuencia de todo ello, 'Berlín y la dama del armiño' nunca llega a ser un entretenimiento realmente fluido, en parte porque dedica demasiado tiempo a dar vueltas sobre sí misma y a dar más peso a la vida personal de los protagonistas, pero resultando un tanto monótona en ese punto. Ahí Alonso sí que sale algo mejor parado que sus compañeros, ya que la adición de Inma Cuesta resulta positiva y la peculiar química que tienen ambos actores es bastante efectiva, pero no puede decirse lo mismo del resto de miembros de la banda.
Por último, me queda cierta sensación de decepción por el papel de la serie como puente hacia 'La casa de papel' -aunque sí que se menciona expresamente un detalle que es un presagio claro de lo que sucedería después-, ya que no llega a verse realmente esa transición de Berlín hacia el lado oscuro, la cual explotaba por completo entonces. La serie se preocupa demasiado en intentar potenciar su lado más amigable cuando precisamente lo que hizo que muchos quedasen fascinados con él es lo sucio y rastrero que llegaba a ser.
Lo que queda al final es que 'Berlín y la dama del armiño' resulta menos satisfactoria que la anterior entrega, la cual ya iba de más a menos. Con todo, se puede ver sin que llegue a hacer pesada, pero está ya al límite y deja la sensación de que Alonso, que sostiene como buenamente puede esta miniserie, ha acertado de lleno al decidir que hasta aquí.
En Espinof | Las mejores series de Netflix en 2026
En Espinof | Las mejores películas de Netflix en 2026
-
La noticia
El universo 'La casa de papel' está agotado y no da más de sí: 'Berlín y la dama del armiño' es una secuela inferior que sostiene Pedro Alonso
fue publicada originalmente en
Espinof
por
Mikel Zorrilla
.
completa toda los campos para contáctarnos