SEÑOR DIRECTOR:
Claudio Sapelli compara el pareo colegio-alumno con el pareo trabajador-puesto de trabajo, aludiendo a una presunta creación de valor. Trasladada a la educación, la lógica implica que hay niños de 12 años que restan valor a un aula.
Un trabajador puede no ser contratado porque no es rentable para una empresa; pero un niño no es un insumo productivo y la educación no es una relación de mercado, sino que un derecho garantizado. Medir el aporte de un estudiante en esos términos socava un propósito base de la educación, formar ciudadanos activos y conectados con su entorno diverso y democrático.
Ingrid Olea
Directora ejecutiva de Educación 2020
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