Vila-real (Castellón), 11 ene (EFE).- El Villarreal, tras su victoria este sábado ante el Deportivo Alavés, ha firmado la mejor primera vuelta de su historia en la Liga pese a tener aún pendiente el partido que debe disputar ante el Levante, suspendido en su día por la alerta climatológica.
El equipo que dirige Marcelino García Toral ha sumado 41 puntos en 18 encuentros, superando el anterior registro, logrado con un partido más, en las temporadas 2010-11 y 2015-16, curso este último en el que también estaba el técnico asturiano en el banquillo.
El Villarreal no ha acusado en LaLiga el desgaste mental y físico de disputar otras dos competiciones, como la Liga de Campeones y la Copa del Rey, ni tampoco el impacto anímico de sus eliminaciones en ambos torneos.
La primera vuelta del conjunto castellonense ha sido brillante, pese a las importantes bajas por lesión con las que arrancó el curso. El equipo sólo ha perdido ante los tres grandes del fútbol español: cayó en sus visitas al Real Madrid y al Atlético y frente al líder, el Barcelona, en La Cerámica.
El Villarreal ha rozado la perfección como local, ya que, más allá de la derrota ante el Barça, sólo cedió un empate frente al Betis.
El arranque del equipo de Marcelino, que supo mantener la inercia como local del pasado curso, fue contundente, con dos claros triunfos consecutivos en La Cerámica ante Oviedo y Girona.
Tras empatar en Vigo y perder ante el Atlético, el Villarreal enlazó tres victorias seguidas que le consolidaron en la parte alta de la clasificación.
Una polémica derrota ante el Real Madrid y la igualada frente al Betis frenaron al equipo de Marcelino, que reaccionó de forma espectacular con una serie de seis triunfos consecutivos, interrumpida por el partido suspendido en Valencia.
Las decepciones sufridas en la Liga de Campeones, la Copa del Rey y la derrota ante el Barcelona para cerrar 2025 no descentraron al conjunto castellonense, que abrió el nuevo año con una victoria de prestigio en Elche, donde nadie había ganado hasta entonces.
El último triunfo ante el Alavés en casa permite al Villarreal batir un registro histórico, consolidarse en la tercera plaza y acercarse al objetivo de enlazar por primera vez dos participaciones consecutivas en la Liga de Campeones.
El grupo de Marcelino ha sabido sobreponerse a las ausencias de jugadores importantes, como Kambwala o Costa, lesionados de gravedad en la pretemporada, a los problemas físicos de futbolistas como Foyth, Ayoze Pérez o Gerard Moreno, y al periodo de adaptación de Mikautadze para firmar unos resultados históricos.
La gran revelación de este primer tramo del campeonato ha sido Alberto Moleiro, una de las apuestas del club, que suma ocho goles y tiene una incidencia cada vez mayor en el juego ofensivo de un equipo que, tras unos meses de dudas, ha encontrado por fin estabilidad en la portería con el brasileño Luiz Júnior.
El Villarreal, que ni siquiera ha echado de menos la aportación del israelí Solomon, una de las incorporaciones más importantes del pasado verano, ha destacado en la primera vuelta por su poder ofensivo, al igualar los 37 goles que sumó en el curso 2013-14, con un encuentro aún por disputar para mejorar ese registro.
Hasta trece jugadores del conjunto castellonense han anotado al menos un gol, lo que confirma la profundidad ofensiva de la plantilla.
“Tenemos que dar la enhorabuena y las gracias a la plantilla. Ellos son los que juegan. Han competido además en la Liga de Campeones y en la Copa y lo que han hecho tiene un mérito extraordinario. Debemos estar todos muy satisfechos y agradecidos”, señaló Marcelino.
“Considero que estos resultados son un éxito”, añadió el preparador asturiano, que se marcó como objetivo para la segunda vuelta “seguir ganando y acercarnos más a los que nos han ganado en la primera”. “Tenemos que proponérnoslo y ver hasta dónde nos da”, sentenció. EFE
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