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“Ellos mismos pueden causar nuestra muerte”: el crudo relato de estudiante detenido en marcha estudiantil

El Ciudadano

La pasada marcha convocada por la ACES en contra de los recortes anunciados por el Gobierno de José Kast, se vio marcada por una fuerte represión por parte de Carabineros a los manifestantes. 

El equipo de El Ciudadano conversó con uno de los afectados quien denunció una excesiva fuerza policial por parte de Carabineros, se trata de Alejandro Díaz, estudiante de primer año de psicología de tan solo 18 años de edad.

“No podía respirar”: el momento de la detención 

Díaz declaró que, hasta antes de los hechos, la marcha se desarrollaba de manera pacífica. Según relató, en ese momento los manifestantes comenzaron a retroceder debido a que efectivos de Carabineros los perseguían con carros lanzaaguas y lanzaban bombas lacrimógenas en el bandejón central de Los Héroes, sin que existiera una provocación previa.

De acuerdo con el joven, fue en ese contexto que se produjo un enfrentamiento entre algunos manifestantes y personal policial. Díaz asegura que, mientras intentaba retroceder, efectivos de Carabineros lo tomaron por la espalda y lo lanzaron al suelo, en una detención que quedó registrada en videos posteriormente difundidos en redes sociales.

El estudiante agregó que en ese momento tenía dificultades para respirar debido a las lacrimógenas que, según afirma, seguían lanzando a pocos metros de él, agregando que estuvo cerca de perder la conciencia y desmayarse producto de la situación.

“Ellos me presionaron contra el suelo, yo no podía respirar y además seguían tirando bombas lacrimógenas justo al lado de donde yo estaba. Estaba rodeado de bombas lacrimógenas y humo y no podía respirar, por eso no me podía parar […] fue traumático pensar que en cualquier momento me iba a desmayar y quizás que me iban a hacer”, detalló. 

De hecho, el estudiante declaró que al momento de la detención tuvo que ser sostenido y trasladado por varios funcionarios policiales, ya que no podía mantenerse en pie debido al entumecimiento de su cuerpo y la falta de oxígeno provocada, según relató, por la exposición constante a gases lacrimógenos.

Además, denunció haber sido arrastrado por el bandejón central antes de ser llevado al retén. En ese contexto, aseguró haber escuchado a funcionarios de Carabineros emitir comentarios como que estaban “chatos de estos cabros”.

Díaz también señaló que, una vez en el retén, escuchó diversas conversaciones entre efectivos policiales. Una de las que más le llamó la atención, según afirmó, fue una en la que se hablaba sobre la presencia de carabineros de civil infiltrados en las marchas. Además, señaló que a uno de sus compañeros lo persiguieron incluso hasta su departamento. 

 Asimismo, aseguró haber oído comentarios que daban cuenta de un supuesto consumo de drogas por parte de algunos funcionarios.

“La experiencia fue horrible”: el paso por comisaría y Fiscalía 

Posteriormente, el estudiante aseguró que permaneció cerca de dos horas siendo trasladado entre distintos retenes, para luego ser derivado finalmente a una comisaría. Según relató, una vez que llegó al recinto policial, los malos tratos cesaron aunque los reproches por parte de Carabineros siguieron. 

Por otro lado, denunció que sí se realizó una constatación de lesiones, aunque afirmó que, a su juicio, esta no fue exhaustiva. De hecho, señaló que recién al llegar a su casa pudo notar los moretones que tenía en la espalda producto de la detención. Además, indicó que no tuvo acceso al documento de constatación de lesiones ni recibió una copia del mismo.

Díaz explicó que aquel día tuvo problemas para respirar durante todo el día, además señaló que de pequeño tuvo problemas de asma y que le quedaron moretones en la espalda.

Tras la constatación de lesiones, el estudiante aseguró que fue trasladado nuevamente al calabozo, donde permaneció hasta el día siguiente, cuando pasó a control de detención.

Según relató, una de las situaciones que más le impactó tanto en la comisaría como posteriormente en Fiscalía fue la restricción para ir al baño. Afirmó que, en varias ocasiones, se les impedía acceder o se les hacía esperar más de una hora para poder hacerlo. Incluso, aseguró que en dependencias de Fiscalía vio cómo a otro joven los gendarmes simplemente no le permitieron ir al baño durante todo el tiempo que permanecieron en el lugar.

De hecho, el estudiante aseguró que los malos tratos continuaron, esta vez por parte de personal de Gendarmería. Según denunció, además de impedirles ir al baño o retrasarles el acceso, los funcionarios los trataban con garabatos, faltas de respeto, humillaciones y ofensas constantes.

Asimismo, relató que una gendarme golpeó a una compañera únicamente por despedirse de ellos antes de abandonar el lugar.

Desnudos forzados y problemas para acceder a una defensa 

Díaz también declaró que una de las situaciones que más le incomodó fue haber sido obligado a desnudarse frente a varias personas durante el procedimiento. Según afirmó, mientras esto ocurría, una funcionaria se burló de él debido a que no quería quitarse la ropa.

Otro de los puntos denunciados por Díaz fue la falta de acceso efectivo a una defensa adecuada. Según relató, cuando intentó conversar con una abogada antes de la audiencia, un gendarme le indicó a la profesional que estaba atrasada y que debía apurarse, situación que, a su juicio, impidió que recibiera una atención adecuada y en igualdad de condiciones respecto de los demás detenidos.

El estudiante aseguró que una asistente le señaló que su nombre no figuraba en la lista de personas que debían ser atendidas. Sin embargo, Díaz afirmó que él mismo revisó la nómina y comprobó que sí estaba incluido. 

Como solución, la abogada le indicó que posteriormente podría brindarle una atención más breve, lo que finalmente ocurrió cuando se acercó a conversar con él en la celda antes de ingresar a la audiencia. Aun así, el joven sostuvo que la atención fue mucho más acotada e informal que la recibida por otros detenidos.

En la audiencia, el estudiante quedó con firma mensual durante dos meses, mientras se define si se abrirá una investigación en su contra por los cargos de desórdenes y disturbios en la vía pública.

Díaz señaló que, según su comprensión de la situación, quedó “fichado” y con la sensación de tener prácticamente prohibido volver a participar en manifestaciones, aunque aclaró que entiende que no existe una prohibición formal. Sin embargo, afirmó que, tras lo vivido, no volvería a marchar debido a las consecuencias psicológicas que le dejaron los hechos.

“La pasé muy mal, no dormí. Me entumecí de frío ahí. Estuve incomunicado como un día y medio. Incluso los delincuentes que habían hecho cosas más graves recibieron mejor trato que nosotros […] se ensañaron con nosotros, los manifestantes […] la experiencia fue horrible”, declaró.

“Ellos mismos pueden causar nuestra muerte” 

Por otro lado, Díaz declaró haber sido testigo de otras negligencias como que a un compañero de celda le rompieron la nariz y el fue encerrado sin decirle el porque de su arresto, no le leyeron sus derechos ni le hicieron firmar papeles, ni le dieron el derecho de contactar a su familia. 

Uno de los aspectos que más llamó la atención del estudiante fue que, según relató, funcionarios de Carabineros le señalaron que había sido derivado a Fiscalía debido a una supuesta instrucción implementada durante la alcaldía de Mario Desbordes, en la que toda persona detenida en el contexto de protestas debía pasar directamente a control de detención.

Díaz afirmó que los funcionarios le habrían presentado esta medida como una forma de desincentivar las manifestaciones y reprimir la participación en protestas sociales.

Respecto a la fuerte represión policial, Díaz sostuvo que este tipo de situaciones representa un peligro para la población. “Aunque se supone que ellos están para protegernos como ciudadanos, ellos mismos pueden causar nuestra muerte”, advirtió.

Asimismo, cuestionó que quienes participan en manifestaciones pacíficas enfrenten consecuencias judiciales o represalias, mientras que, a su juicio, no existirían sanciones proporcionales para funcionarios policiales involucrados en agresiones o lesiones contra manifestantes.

Finalmente, el estudiante señaló que considera fundamental que las personas conozcan sus derechos para intentar enfrentar y disminuir los malos tratos durante este tipo de procedimientos. Sin embargo, también reconoció que lo ideal es evitar exponerse innecesariamente, agregando que uno de sus errores fue asistir solo a la manifestación.

El caso de Alejandro Díaz vuelve a poner sobre la mesa las denuncias por el actuar de Carabineros y el trato recibido por jóvenes detenidos en el contexto de manifestaciones sociales. Su testimonio no solo apunta a la violencia física durante la detención, sino también a las condiciones posteriores de encierro, los presuntos malos tratos y las consecuencias psicológicas que, asegura, le dejó la experiencia.

Mientras el estudiante enfrenta firma mensual y la eventual apertura de una investigación en su contra, sostiene que lo vivido cambió completamente su percepción sobre las protestas. “Uno sale a marchar pensando que va a volver a su casa”, reflexiona. Sin embargo, tras lo ocurrido, asegura que hoy siente miedo de volver a participar en una movilización estudiantil.

La entrada “Ellos mismos pueden causar nuestra muerte”: el crudo relato de estudiante detenido en marcha estudiantil se publicó primero en El Ciudadano.

Junio 3, 2026 • 1 hora atrás por: ElCiudadano.cl 31 visitas 2168693

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