El Ciudadano
La mañana de este martes comenzó con una agenda protocolar que prometía ser un paso más en el proceso de traspaso de mando. El presidente Gabriel Boric y el mandatario electo José Antonio Kast se sentaban en el palacio de La Moneda para abordar los principales temas de Estado. Sin embargo, la reunión duró apenas 22 minutos, transformándose en un episodio de alta tensión política que terminó de forma abrupta debido a una fuerte discrepancia en torno al proyecto del cable submarino Chile–China.
El encuentro, que debía extenderse por al menos una hora para abordar diversas carteras, se vio interrumpido cuando, según relató posteriormente el propio Boric ante la prensa, el republicano llegó con una exigencia que el jefe de Estado consideró inaceptable.
«Desgraciadamente, el presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación antes. Y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran», afirmó.
La controversia que estalló en La Moneda tiene como telón de fondo un proyecto de enorme envergadura geopolítica: la iniciativa que impulsa un consorcio conformado por los gigantes tecnológicos chinos —China Telecommunications Corporation, China Mobile Communications Group y China United Network Communications Group— para construir un cable submarino de fibra óptica que permita conectar directamente Valparaíso con Hong Kong, con una inversión cercana a los US$500 millones.
Este proyecto, que se encuentra en etapa de evaluación, desató la ira del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump a tal punto que decidió revocar las visas al ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, el subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, y su jefe de gabinete, Guillermo Petersen.
La administración estadounidense argumentó, en una medida sin precedentes contra funcionarios chilenos en ejercicio, que los afectados «con conocimiento, dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio». La dureza del comunicado de Washington encendió todas las alarmas en el gobierno chileno y colocó el tema en el centro del debate público a pocos días del cambio de mando.
En sus declaraciones ante la prensa, el presidente Boric ofreció una cronología de los hechos para despejar cualquier duda sobre su actuación.
«Dada la controversia que desgraciadamente se ha generado en las últimas horas, tengo el deber como Presidente de la República de dar cuenta específica de la sucesión de los hechos para aclarar cualquier duda», indicó.
Según detalló, la situación se remonta a la semana anterior, cuando tomó la iniciativa de contactar a su sucesor para abordar temas sensibles de Estado. En concreto, indicó que el miércoles 18 de febrero llamó a Kast para «señalarle que tenía diversos temas que conversar con él», entre los cuales se encontraba precisamente la situación del cable chino, «puesto que ante una tramitación normal de una solicitud de concesión, habíamos recibido amenazas por parte de Estados Unidos».
Boric enfatizó que su intención fue siempre la de actuar con responsabilidad de Estado, involucrando al futuro gobierno en una decisión de alto calibre geopolítico desde el principio.
«Me parecía prudente, y se lo señalé explícitamente, que una decisión de estas características, dado lo sensible geopolíticamente que era, debía ser conversada entre la administración saliente y la administración entrante», recordó.
El mandatario continuó con la cronología de los hechos, planteando que «posteriormente, el día viernes 20 de febrero, de manera intempestiva, nos enteramos de las sanciones que Estados Unidos había impuesto a tres funcionarios de nuestro Gobierno, entre ellos el ministro Juan Carlos Muñoz».
Recordó que durante esa jornada y estando en Rapa Nui en actividades de trabajo, trató de comunicarse insistentemente con el republicano. Sin embargo, esos intentos resultaron infructuosos. Según señaló, la falta de comunicación no se debió a problemas técnicos, sino a una decisión por parte del presidente electo.
«No por motivos de comunicación, sino por falta de voluntad de la contraparte, no fue posible», enfatizó.
Pese a este incidente, Boric quiso dejar en claro que su administración mantuvo siempre la disposición de colaborar para un traspaso de mando ejemplar.
«Por parte de nuestro gobierno, siempre ha existido la voluntad de que este traspaso sea impecable, entregando en todo momento toda la información para cumplir con una tradición de Estado, que es que las políticas en Chile, en particular las relativas a las relaciones internacionales, tienen continuidad», aseguró.
No obstante, mencionó que por pate del equipo de Kast “hemos visto una actitud distinta, espero que esta se modifique en la semana que queda”.
“Yo le transmito a Chile que -de parte nuestra- existe toda la voluntad. Acá, de ahora en adelante, lo que hemos visto es que van a haber acusaciones de mentiras, de falta de información. Yo les digo, todo eso es falso”, advirtió.
En conversación con la periodista Constanza Santa María para Meganoticias Prime, el mandatario había sido aún más explícito, asegurando que le había comunicado al futuro jefe de Estado sobre el proyecto días antes de las sanciones de Washington.
«Acá no hay nada oculto. Nosotros hemos tratado de ser… O sea, no hemos tratado, hemos sido absolutamente transparentes. Yo de hecho hablé con el presidente electo semanas antes de que esto fuera una polémica, para transmitirle mi percepción respecto al asunto, ya que Estados Unidos ya había manifestado estas amenazas», afirmó en esa ocasión.
Por su parte, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, quien también dio un punto de prensa en La Moneda, confirmó los dichos del jefe de Estado.
«El Presidente Kast le pidió que se retractara al Presidente Boric respecto de que hubieran conversado el tema del cable chino. Sobre esto queremos ser explícitos, nosotros siempre nos las vamos a juzgar por la verdad. Y el Presidente Boric le señalo y le recordó que el 18 de febrero habían tenido una conversación de 16 minutos en que el Presidente Boric le había planteado la necesidad de reunirse para abordar una serie de temas», dijo.
«Uno de los temas decía relación con el cable chino, informándole que esto era una decisión que tenía que ser coordinada entre el Gobierno en funciones y el nuevo Gobierno, y que había una advertencia o amenaza del Gobierno de Estados Unidos de aplicar sanciones en caso de que este proyecto prosperara. Esa llamada se realizó el 18 de febrero, tuvo una duración de dieciséis minutos», subrayó.
En medio de la controversia, el presidente electo José Antonio Kast había se refirió a la conversación telefónica de 16 minutos que sostuvo el 18 de febrero con el presidente Gabriel Boric.
De acuerdo con el republicano, ambos habían tenido tres encuentros previos: uno tras su victoria electoral en los comicios del pasado 14 de diciembre, otro por el proceso de traspaso y un tercero que se desarrolló en el marco del Congreso Futuro.
Luego, el 18 de febrero habría recibido una llamada de Boric que fuye coordinada entre jefaturas de gabinete.
«Posteriormente a eso, el día 18 de febrero recibo una llamada del Presidente», explicó, situando esa comunicación en el marco de las conversaciones habituales entre un gobierno saliente y el entrante.
Kast detalló que la conversación abordó inicialmente temas como niñez, regularización de migrantes y la consulta en La Araucanía, asuntos que formaban parte de la agenda pública y que requerían coordinación para el traspaso.
Fue en ese contexto, según su relato, cuando el Mandatario enunció el proyecto de conectividad. «Finalmente me esboza una situación compleja respecto de lo que es el denominado cable, y de algunas situaciones complejas que se estaban dando producto de conversaciones que había tenido él», afirmó.
«Fueron temas que se enuncian respecto de estas cuatro situaciones», desde un punto de prensa que ofreció desde la Oficina del Presidente Electo (OPE), situada en Las Condes.
Reconoció que tras ese intercambio, el presidente Boric le propuso una reunión presencial para profundizar en los temas abordados. Kast aseguró haber aceptado, pero con condiciones y señalando que debía ser de corta duración.
«Yo no tengo ningún problema, pero tiene que ser una reunión corta, porque los temas que usted enuncia son de bastante más envergadura», sostuvo, sugiriendo que el encuentro debía ampliarse a los ministros responsables de cada cartera, en lugar de limitarse a una conversación entre ambos mandatarios.
«Propongo que esta sea una reunión las personas a cargo de cada una de las carteras; que esté el ministro del Interior, el ministro de Transportes, la ministra de Desarrollo Social, y el ministro de Hacienda. Esa llamada fue el miércoles 18», relató.
Sobre la llamada que le realizó el presidente Boric el pasado 20 de febrero y que no contestó, el mandatario electo indicó en primer lugar que el jefe de Estado tiene una forma de trabajar en las reuniones diferentes a las de él, ya que se comunica con las autoridades en el instante, mientras que optaría por anotar los puntos y luego coordinar esas interacciones.
«El Presidente, no sé si es sólo en el caso mío, pero tiene un número ‘desconocido’. Cuando a uno le suena el teléfono del Presidente, no dice ‘Presidente Boric llamando'», señaló Kast.
«Yo en general no contesto números desconocidos y no contesto todas las llamadas. Muchas veces digo: ‘mándeme un WhatsApp’. No tengo ningún WhatsApp del Presidente», agregó.
«La manera más fácil de comunicarse conmigo, porque cuando estoy en una reunión tengo la mala costumbre de dejar el celular aparte para concentrarme (…) le digo, cualquier situación grave, hay varias personas que me acompañan, podrá decirme hay una llamada urgente. Eso no sé si ocurrió o no, pero yo le diría que en ese momento no», señaló.
En opinión del republicano, «cada uno tiene su estilo de usar los teléfonos».
«El mío es diferente al del Presidente, bueno, son estilos distintos de gobernar», aseveró.
Lo cierto es que la controversia sobre el cable submarino chino, lejos de cerrarse amenaza con prolongarse en los próximos días, en medio de las presiones de Estados Unidos y el proceso de traspaso presidencial.
La entrada En cosa de horas, a Kast se le dio vuelta el relato: exigió retractación y después admitió que Boric sí le habló del cable chino se publicó primero en El Ciudadano.
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