Europa se rearma. La guerra de Ucrania y las constantes presiones del Gobierno de Estados Unidos para que los países europeos aumenten su gasto en defensa ha impulsado un rearme que cruza Europa y que ha levantado ampollas entre las naciones que menos invierten en defensa. Una de ellas es España.
Pero España, como muchos otros países de Europa, ya busca espacios para aumentar su producción armamentística. Y tiene una idea: fábricas de coches.
¿Qué ha pasado? España ya se plantea utilizar fábricas de coches para impulsar sus programas de modernización militar. Es lo que señala Expansión, medio que apunta a fuentes internas de Defensa como las voces que adelantan las conversaciones que el Gobierno habría tenido con empresas como Ford y Seat.
Según este medio, las conversaciones forman parte de la puesta en marcha de "los presupuestos y el dimensionamiento de los nuevos programas de modernización militar (PEM) que se van a lanzar". El objetivo es definir el presupuesto a emplear y a dónde podrían ir a parar, con la intención de presentarlos en torno a verano y asignarlos a finales de año.
¿Seat y Ford? Que Seat y Ford sean las primeras señaladas tiene mucho sentido. Con su reconversión hacia el coche eléctrico, Martorell planeaba una reducción de plantilla y redimensionar sus instalaciones. En 2022 cifraban un excedente de casi 2.000 empleos directos y con una apuesta por la nueva tecnología, la planta de El Prat centrada en cajas de cambios es una de las más señaladas.
Por su parte, Ford parece estar buscando un nuevo futuro a su planta de Almussafes o, al menos, parte de ella. La compañía ha reducido significativamente su producción y, aunque ha confirmado el ensamblaje de un nuevo modelo, todo indica que Ford no termina de confiar en la planta. De hecho, los últimos rumores apuntaban a que la compañía china Geely quería hacerse con parte de las instalaciones.
Con vistas a Defensa. Aunque ahora se habla abiertamente de reconvertir parte de las plantas de estas dos empresas en espacios para producir material militar, lo cierto es que esta idea lleva unas semanas rondando en torno a Seat. El pasado mes de marzo ya se deslizó que Seat negociaba con Indra para fabricar vehículos militares ligeros.
El acuerdo, aseguraban en Cinco Días, tendría el visto bueno del Gobierno que ya deslizaron el año pasado que la reconversión del sector industrial del automóvil podía pasar, al menos en parte, por apoyar a Defensa. También coincide con el aumento de las inversiones de Indra en el terreno militar.
No solo en España. Reacondicionar las instalaciones automovilísticas para producir material bélico no es una idea que haya nacido en España, ni mucho menos. En Alemania, se ha estado negociando que una de las plantas de Volkswagen empiecen a fabricar tanques. El año pasado también se habló del giro de Renault, pionera en la producción de tanques, a fabricar drones con destino Ucrania.
Y no solo vehículos. El pasado mes de marzo ya se hablaba de la posibilidad de que Volkswagen empezara a producir piezas para misiles en su planta de Osnabrück, según Financial Times. La intención es que de sus instalaciones salieran camiones para transportarlos pero también equipamiento básico como las lanzaderas o los generadores eléctricos para activarlos.
Un momento clave. Si los Gobiernos están mirando con ojos deseosos a las plantas de automóviles europeas es porque saben que la industria no pasa por su mejor momento. La reconversión al coche eléctrico apunta a despidos masivos, sobre todo porque carecen de buena parte de los componentes mecánicos que sí están presentes en cualquier coche de combustión. Además, su simplificación apunta a tiempos de ensamblado más cortos, mayor presencia de robots y menos capital humano.
Esos despidos masivos podrían salvarse, al menos en parte, con la reconversión de estas plantas. Hay que tener en cuenta que fabricar en Europa es más caro que hacerlo en Asia o países con tratados comerciales preferenciales con Europa como Marruecos o Turquía. Esto está trasladando parte de la producción europea a dichos países. Sobre todo los más pequeños y complicados de rentabilizar.
España es de los países que menos está sufriendo el golpe porque, a nivel de salarios y de costes energéticos, somos más competitivos que las plantas de Alemania o Francia. Con todo, tanto Volkswagen con Seat como Ford, Stellantis o Mercedes han dejado caer que están dispuestas a reducir sus plantillas y producción en nuestro país.
Foto | Caesar y Seat
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La noticia
En su camino para aumentar la producción militar, España ya tiene dos nuevos candidatos: Seat y Ford
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Alberto de la Torre
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