Begoña Fernández
Madrid, 2 may (EFE).- El historietista Mauro Entrialgo pone fin a su personaje Herminio Bolaextra. El reportero del periódico 'El Caos' ha dejado de tener gracia después de 39 años: "Sus pequeñas gamberradas aburren, solo hace falta poner la televisión y ver que lo que encaja es ser mucho más sinvergüenza, el malismo internacional".
En una entrevista con EFE con motivo de la publicación del último recopilatorio de 'Herminio Bolaextra. No queda casi' (Astiberri), Entrialgo revela que su personaje, el icónico redactor, que dedica su tiempo libre a hacer el bandarra por calles y chiringuitos, se morirá en un próximo tebeo en 2027 y lo hará con "una muerte muy trágica y desagradable. No va morir en la cama como el capitán Marvel y no hay riesgo de que resucite".
"Hoy en día vivimos en un sindiós de acciones malvadas, las pequeñas gamberradas de calle de Herminio Bolaextra han quedado desfasadas. Herminio no es un asesino internacional, que es lo que se lleva ahora", explica Entrialgo (Vitoria-Gasteiz, 1965), autor también del ensayo 'Malismo', donde aborda cómo la exhibición de la maldad logra beneficios.
Insiste en que si dedica más tiempo a contar "las pequeñas aventuritas de bares de Herminio" se quedaría al margen de la realidad, donde están pasando cosas muy graves: "No puedo consagrar a mi principal personaje a asuntos nimios".
Entrialgo reconoce que Herminio Bolaextra nació de casualidad y fue el personaje que más tiempo duró (desde 1987) y qué más beneficios le reportó. El reportero apareció en el número cero de la revista underground TMEO, que unía fanzines de Navarra y del País Vasco, y aguantó en viñetas hasta ahora, apareciendo en los 183 números.
A Herminio Bolaextra, que encarnaba historietas irreverentes de crítica política, se le sumó en 1991 Miguelito, un compañero de trabajo que le permitía debatir.
Para crear a Herminio Bolaextra, Entrialgo recurrió a la profesión de periodista, "muy típica en la historia del cómic porque te faculta hablar de temas variados".
Dibujarle con gabardina y sombrero fue un homenaje al periodista clásico de la década de los años cuarenta del pasado siglo, y el color rojo es fiel a la paleta cromática de la que disponían los dibujantes de su editorial al inicio: "por eso sigue con ese aspecto retro".
Entrialgo admite que el mecanismo de humor que utiliza Herminio Bolaextra ya no funciona: "En una pequeña recepción un borracho oponiéndose a protocolos o diciendo verdades puede ser gracioso, pero una sala con millones de borrachos diciendo barbaridades, uno más no resulta".
El humorista explica que con el tiempo su humor se ha hecho más sociopolítico y las historietas que publica en 'El Salto' o en 'El Jueves' apuntan hacia ahí: "Es lo que más ve en el día a día".
En esta diversidad de temas, el historietista se refiere a la actualización de su cómic 'El conflicto del Sahara en menos de 3.000 palabras', su libro más distribuido, elaborado a iniciativa del Conseyu de la Mocedá de Asturias y de la coordinadora de ONG's del Principado y traducido a ocho idiomas.
Sobre la reciente regularización de migrantes que deja fuera a los saharauis apátridas, Entrialgo considera que se trata de "una traición más del Estado español al Sáhara".
El cómic, que resume el conflicto del Sáhara occidental y lo acerca a jóvenes y adolescentes, se ha presentado recientemente en Alemania y en Holanda.
Entrialgo precisa que este cómic demuestra "que se pueden contar cosas complejas, de forma muy sencilla".
Sobre el malismo, el término que acuño y titula su ensayo 'Malismo: La ostentación del mal como propaganda' publicado por Capitán Swing en 2024, Entrialgo reconoce que es algo que se ve todos los días: "Personas que dicen o hacen barbaridades con el objeto de obtener relevancia mediática, votos o lo que haga falta".
Admite que es un mecanismo difícil de entender: "Habitualmente quien hacía burradas conseguía un castigo y ahora por lo visto quien es más insolidario o hace más el animal obtiene un beneficio".
En su opinión, esta situación al final da juego en el humor y, precisamente, el ensayo de 'Malismo' va por su quinta edición.
El ilustrador incide en que el libro ha ido muy bien porque el malismo ha evolucionado a peor: "He vendido más porque al planeta le ha ido muy mal, aunque hubiera sido mejor lo contrario".
Reconoce que hace cómics porque le gusta, le permite vivir y por terapia: "Cuando dibujo una historieta cuento al público lector lo que me preocupa, en definitiva, mis movidas. Es una forma de quitármelas de encima". EFE
(Foto)
completa toda los campos para contáctarnos