Hasta el minuto 79, Argentina parecía totalmente fuera del Mundial 2026. En poco más de quince minutos, apareció la épica.
Épico lo de Argentina. El cuadro albiceleste consiguió una victoria de esas que pasan a la historia del fútbol. Dio vuelta su partido por los octavos de final del Mundial 2026 ante Egipto. Aunque, no se puede pasar por alto que hubo cierta parcialidad con los cobros arbitrales.
Egipto lo ganaba 2-0 hasta los 79′. Pero, Lionel Messi le puso una velocidad más a sus regates y levantó a sus compañeros. Finalmente, en poco más de quince minutos, Argentina terminó ganando.
Tres jugadas empañaron la épica. Primero, “un penalcito” que Messi desperdició. Luego, un gol anulado por el VAR. Por último, en el último tanto de Argentina, en la jugada previa había una falta en el área a Mohamed Salah.
Volvamos a la parte épica, sin dejarnos llevar por los problemas arbitrales. Lo más increíble del triunfo argentino, además de darlo vuelta, fue la actitud de Lionel Messi. De hecho, consiguió el gol momentáneo del empate.
Ni siquiera el relator argentino de la transmisión de DSports pudo aguantarse la emoción de que la igualdad haya sido de Messi. Llanto mediante, relató el gol, pero no fue el único que terminó a las lágrimas.
Messi mismo, no soportó la emoción. Una vez finalizado el encuentro, el GOAT estalló en lágrimas. Las cámaras lo siguieron, demostrando que, pese a lo ganado, a lo conseguido y a todo, el fútbol sigue haciéndole hervir la gente al 10.

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