El Gobierno de España acaba de anunciar un buen paquete de cambios para las personas que utilicen patinetes, bicicletas, motos, autocaravanas y taxis, pero también para los conductores que se crucen con este tipo de vehículos.
El objetivo es mejorar la seguridad vial para los usuarios más vulnerables y poner el foco en las personas y los entornos urbanos en lugar de la carretera, como lo venía haciendo tradicionalmente.
Modernización del Reglamento General de Circulación
Con esta modificación del Reglamento General de Circulación se modernizan algunas de las normas que ya estaban obsoletas y se recoge de una forma más precisa la nueva situación de las vías españolas con el ‘boom’ de los vehículos de movilidad personal.
Los usuarios tendrán que haber cumplido al menos 15 años para poder conducir un patinete eléctrico.
Los usuarios tendrán que llevar chalecos reflectantes de noche y en condiciones de baja visibilidad. En el caso de los profesionales que utilicen este vehículo para trabajar, tendrán que usar el chaleco a cualquier hora del día.
Los patinetes deben circular siempre por la calzada y, en el caso de que se muevan fuera de poblado, tendrá que hacerse por vías segregadas, como los carriles bici.
A nivel técnico, deben cumplir con las exigencias técnicas impuestas desde Europa.
Cambios para las motos
Tanto el conductor como el acompañante tendrán que utilizar guantes. Además, el conductor tendrá que usar en todo momento calzado cerrado.
El casco tendrá que estar homologado (no sirve que solo esté certificado).
Se podrá utilizar el arcén en caso de atasco, sin superar en ningún caso los 30 km/h.
Quienes utilicen la moto para trabajar tendrán que llevar chaleco reflectante.
Cambios para las bicicletas
Los ciclistas tendrán que llevar iluminación obligatoria siempre que circulen por vías interurbanas.
En vías urbanas será imprescindible circular por el centro del carril, con el fin de mejorar la visibilidad del ciclista.
Se podr´circulr en sentido contrario en las calles que sean de un solo sentido y estén limitadas a 30 km/h.
Quienes lo utilicen para trabajar tendrán que usar chaleco reflectante en todo momento.
Cambios para las autocaravanas
Se prohíbe verter fluidos desde el interior del vehículo.
No se podrán extender objetos que superen el perímetro del vehículo, por ejemplo, toldos.
Se establecen cambios específicos para su estacionamiento.
Cambios para los profesionales y vehículos de emergencias
Los profesionales (por ejemplo, profesores de autoescuela, camioneros, furgonetas de reparto o taxistas) tendrán que llevar el cinturón de seguridad abrochado en cualquier caso, dentro y fuera de poblado.
La única excepción a esto es la persona que viaje como copiloto en una ambulancia de asistencia, siempre que esté circulando en un servicio de emergencia.
Cambios para todos los conductores
Siempre que se adelante a un ciclista en vías interurabanas se deberá reducir la velocidad en 20 km/h respecto a la velocidad máxima de la vía.
En carreteras de un solo carril por sentido, será imprescindible ocupar el carril contiguo al completo y nunca dejar menos de 1,5 metros de distancia con el ciclista.
Dentro de la ciudad, la distancia de seguridad entre coche y ciclista tendrá que ser de al menos cinco metros.
En el caso de adelantamiento a vehículos inmovilizados por avería, accidente, labores de mantenimiento, etc., la separación mínima tendrá que ser de al menos 1,5 metros y la velocidad se tendrá que reducir en 20 km/h.
En los atascos, cuando se circule a una velocidad muy baja, será imprescindible colocarse en el lado izquierdo o derecho para permitir que, en caso de necesidad, un vehículo de emergencias pueda pasar por el centro.
En el caso de nevadas, se prohíbe adelantar. El carril izquierdo debe quedar libre para que puedan circular los servicios de emergencias.
Cuándo entrará en vigor
Estos cambios ya se han aprobado y entrarán en vigor el 1 de octubre de 2026, excepto los referidos al alumbrado obligatorio para los vehículos de movilidad personal y el casco homologado para los motociclistas, cuya entrada en vigor se retrasará un año, concretamente al 1 de octubre de 2027. En la mayoría de los casos, la multa será de 200 euros.
Con esta reforma, según explican desde la Dirección General de Tráfico (DGT), se busca “el alineamiento con algunos de los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030, aprobada por la ONU en el año 2015, como la mejora de la salud y el bienestar de las personas, la apuesta por una energía asequible y no contaminante, la búsqueda de unas ciudades y comunidades más sostenibles y la acción por el clima, entre otros”.