Madrid, 20 jun (EFE).- España afronta este sábado una intensificación del calor, con 40 grados en puntos del sur, y se prepara para la primera ola de calor de la temporada, que empezará mañana y durará al menos hasta el miércoles, con zonas como los valles del Ebro, Tajo, Guadiana y Guadalquivir donde se podrían alcanzar temperaturas de entre 42 y 44 grados.
La Agencia Estatal de Meteorología -Aemet- ha dispuesto hoy avisos naranjas -riesgo severo por fenómenos meteorológicos- en gran parte del territorio nacional por el calor, lluvias y tormentas; en concreto, en las Comunidades de Andalucía, Aragón, Baleares, Cantabria, Castilla y León, Cataluña y País Vasco.
A lo largo de la jornada se registrará un ascenso generalizado de las temperaturas, en un ambiente de calima. Los termómetros apuntarán los 36-38 grados en los valles interiores y a 40 en la zona oriental.
La Aemet considera probable que haya tormentas en los sistemas montañosos, que podrían dar lugar a rachas muy fuertes; mientras que en el tercio noroccidental se esperan chubascos fuertes y con granizo.
También prevé tormentas y lluvias en puntos del norte como Cantabria, con precipitaciones acumuladas que podrían dejar hasta 15 litros por metro cuadrado en lugares del Litoral o en la zona de Liébana, o en Castilla y León.
En Andalucía, la Aemet apunta a un episodio de calor intenso con avisos naranjas en varias comarcas del interior, especialmente en las provincias de Jaén y Córdoba, donde se esperan temperaturas de hasta 40 grados y, puntualmente, en los próximos días, hasta 42 y 44 en algunas zonas del Valle del Guadalquivir.
El consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias de la Junta, Antonio Sanz, ha subrayado la importancia de adoptar medidas de autoprotección, como una correcta hidratación, evitar la exposición directa al sol en las horas centrales del día y reducir la actividad física en los momentos de mayor riesgo térmico.
Asimismo, ha instado a prestar especial atención a los colectivos más vulnerables, entre ellos personas mayores de 65 años, menores, mujeres embarazadas, enfermos crónicos o trabajadores que desarrollan su actividad al aire libre, dentro de un dispositivo que busca reducir el impacto del calor sobre la salud.
Ante la llegada de la esa primera ola de calor, el organismo meteorológico advierte de que el fenómeno incrementará el riesgo de incendios y afectará a los valles fluviales del cuadrante suroccidental y del Ebro, depresiones del nordeste, el Cantábrico Oriental y el interior de las islas Baleares.
En su web, la agencia explica que la dorsal situada ahora sobre Europa contribuirá a la formación de una situación de bloqueo en los próximos días, que favorecerá el descuelgue de una dana al oeste de la península ibérica a partir de mañana.
Esos dos elementos "favorecerán el desplazamiento hacia el norte de la masa sahariana, seca y muy cálida, lo que, unido a la elevada insolación propia de esta época del año, dará lugar a un probable episodio de temperaturas muy altas y persistentes entre el domingo y la primera mitad de la próxima semana".
Se espera, según esto, un "nivel de peligro importante en las horas centrales del día, especialmente en actividades al aire libre y para personas vulnerables (edad avanzada, enfermedades cardiovasculares, etc.), con noches que serán también muy cálidas en amplias zonas".
Alerta igualmente de que "el nivel de peligro de incendio irá en aumento, lo que vendrá unido a la posible ocurrencia de tormentas secas o con escasa precipitación".
Según esto, el martes será el día en que se alcanzará el "punto álgido del episodio" y a partir del miércoles comenzarán probablemente los descensos térmicos, a excepción del Cantábrico donde es probable que las temperaturas sigan ascendiendo. EFE
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