Durante los últimos años, hemos visto cómo la tecnología modular se resistía a morir. Desde los lejanos intentos de Google con Project Ara hasta la reciente y espectacular propuesta magnética de Tecno en el MWC, la idea de un dispositivo que podemos actualizar por piezas siempre ha cautivado a los entusiastas. No obstante, mientras marcas como Fairphone han encontrado su nicho en la telefonía sostenible, el mercado de las tablets sigue dominado por factores de forma tradicionales.
Hasta ahora: veámos esta curiosa tablet que quizá te convenza si quieres ganar en privacidad sin renunciar a un buen dispositivo para multimedia o productividad.
Los interruptores físicos y sus iconos indicativos de lo que permiten apagar
Batería intercambiable. El principal reclamo de la «open_slate» (vaya nombre), que actualmente arrasa en Indiegogo con más de 900.000 dólares recaudados, es su desafío a la obsolescencia programada. El dispositivo cuenta con un mecanismo de extracción sin herramientas que permite cambiar la batería en poco ssegundos.
Esto no solo alarga la vida útil del aparato cuando la celda original se degrade, sino que permite llevar baterías de repuesto cargadas en la mochila para no depender nunca de un enchufe durante un vuelo o una jornada de trabajo intensiva.
Modularidad y conectividad. Lejos de ser un simple cascarón, la placa base de esta tablet de 12 pulgadas —y chip MediaTek Genio 720— esconde sorpresas que la acercan a un ordenador de sobremesa. Bastará un destornillador estándar para acceder a una ranura M.2 PCIe 2.0.
En ella, se puede instalar un SSD convencional para ampliar el almacenamiento hasta 1 TB, un módem 5G o tarjetas aceleradoras de IA para ejecutar LLM. Todo ello rematado con mucha conectividad: varios puertos USB-C y USB-A, salida MicroHDMI nativa y jack de 3,5mm.
Privacidad. En un momento donde el control de nuestros datos está en manos del software de las Big Tech, esta «open_slate» apuesta porque el hardware proteja esos datos. En el marco del dispositivo se aglutinan cinco interruptores físicos (kill switches) que cortan la corriente de cámaras, micrófono, GPS, Wi-Fi y Bluetooth.
No importa los permisos que tenga una aplicación o si el sistema ha sido comprometido por malware: si el interruptor está apagado, el componente está "muerto". Esta obsesión por la privacidad tiene la firma de Rob Braxman, una que ya logró cierto éxito con el teléfono Brax3 libre de rastreadores hace un par de años.
Libertad. En el software: el último pilar de esta tablet es su negativa a encerrar al usuario en un ecosistema vallado. De fábrica, llega con BraxOS (una versión Android de código abierto, sin los servicios de Google) o AOSP puro. Pero gracias al soporte oficial del kernel de Linux que ofrece su chip, se ha diseñado para ejecutar distribuciones como Ubuntu.
Con precios que parten desde los 469 dólares para el modelo base (pantalla IPS a 90 Hz) y alcanzan los 629 dólares para la versión 'Pro' (OLED a 120 Hz), sus creadores prometen entregar un dispostivo que, en caso de avería, puede ser reparado en casa. Sin duda, un "plus" que demuestra que la comodidad no está reñida con la soberanía tecnológica.
Imágenes | open_slate
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La noticia
Esta tablet Android promete durar 10 años y expulsa a Google: batería intercambiable, soporte Linux e interruptores de privacidad
fue publicada originalmente en
Xataka Móvil
por
Pepu Ricca
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